ANTONIO ALARCÓ: catedrático de Cirugía, subdirector médico del HUC y ex vicerrector
El profesor Antonio Alarcó Hernández nació en Santa Cruz de Tenerife, ciudad en la que cursó sus primeras letras y el Bachillerato. Una vez realizado éste, realiza la licenciatura y el doctorado en Medicina y Cirugía en la Universidad lagunera, obteniendo también las siguientes especialidades: Cirugía General, Cirugía del Aparato Digestivo, "que hoy en día están unidas, pero en mi época de formación eran dos especialidades diferentes", manifiesta, así como Cirugía Pediátrica. En la actualidad, es catedrático de Cirugía de la Universidad de La Laguna y subdirector médico del Hospital Universitario de Canarias (HUC).
Jerónimo Glez. Yanes
El catedrático Alarcó, que nació en 1951, proviene de una saga de médicos: un tío paterno, un hermano, su esposa, una cuñada, un primo y el mayor de sus hijos que está iniciando los estudios. Pertenece a un gran número de sociedades médicas, manifestando al preguntársele cuáles lo siguiente: "ser miembro de las Sociedades Profesionales y Científicas me parece un deber. El trabajo en equipo, el aprendizaje de la experiencia de los demás es obligado en una profesión como la que he elegido. El enfermo se merece todo lo que uno pueda darle. Pertenezco a sociedades de ámbito regional, nacional e internacional, fundamentalmente quirúrgicas, en total unas treinta. El año 1997, fui elegido Governor del International College of Surgeons, y también soy Presidente de la Sección Española del mismo College, desde principios del presente año. No puedo decir más que ostentar estos cargos es un gran honor para mí". Asimismo, es autor y coautor de cinco libros y de más de 140 trabajos en revistas científicas. "También, he tenido la oportunidad de organizar varios congresos de ámbito nacional e internacional", señala. Del mismo modo, Antonio Alarcó manifiesta que considera el campo de la información realmente interesante, "y esto es más que una opinión, soy licenciado en Ciencias de la Información y estoy a punto de leer mi tesis doctoral en Periodismo", añade.
¿Por qué estudió Medicina?
"Me vinculé pronto al mundo quirúrgico, porque cuando estaba en sexto curso de bachiller inicié mis primeros pasos con el ilustre traumatólogo don Miguel López, en la Clínica Capote. Al comenzar mis estudios universitarios no dudé que la Medicina era lo mío, más todavía: siempre supe que mi camino estaba en la Cirugía. Sin embargo, hay otras profesiones que me parecen apasionantes, como es el caso de piloto de avión".
¿Cómo fue su época de estudiante de Medicina?
"Hay varios aspectos destacables, incluso cruciales de mi época de estudiante de Medicina. Tuve profesores que me dejaron huella, como Smith-Agreda, de Anatomía Humana, que era un auténtico artista. Recuerdo con admiración sus dibujos a todo color en la pizarra, que hacía simultáneamente con las dos manos y que dejaban atónita a la clase completa. También al catedrático de Cirugía, Alberto Gómez Alonso, hoy presidente de la Asociación Española de Cirujanos y gran amigo, a los de Pediatría, Manuel Bueno; de Medicina Interna, José Bueno; en Neurocirugía, Luis González Feria, profesor y amigo; y al de Ginecología y Obstetricia, Javier Parache. De todos ellos guardo un grato recuerdo de aquella época. En mi época de residente, los profesores Harry Friend Sicilia, amigo y compañero; Francisco Bañares Baudet, actual director del Departamento de Cirugía, al que me une una gran amistad; y Arturo Soriano, de quien aprendí principios quirúrgicos básicos que aún perduran en mi formación quirúrgica. Con el profesor Fernando González Hermoso he colaborado en varios aspectos, entre los que podría destacar varios estudios sobre nutrición clínica del paciente quirúrgico, en una época casi de pioneros de este terreno en nuestro país".
¿Dónde se ha desarrollado su etapa profesional?
"En realidad, hoy, mi vida profesional no me parece larga; aún puedo decir esto. Llevo dedicado a la Medicina desde el año 1976 y a la Cirugía desde 1979. Son, pues, unos 25 años metido de lleno en la vida quirúrgica desde que empecé de alumno interno de Cirugía. Me parece que todavía me queda mucho que aprender y muchos pacientes que conocer y tratar; y qué decir de los alumnos, porque ellos también forman parte de mi vida y también de ellos aprendo todos los días. Aparte de las estancias que he hecho en otros Centros en diferentes etapas de mi carrera profesional (en Estados Unidos, Minnesotta y Pittsburg, y varios hospitales españoles como el 12 de Octubre de Madrid), mi continuidad durante todo este tiempo al que me he referido en el HUC -antes Hospital General y Clínico- es un hecho. Éste es para mí un lugar muy importante, en el que trato de desempeñar lo mejor que sé las tres facetas que creo deben caracterizar a un cirujano que, además, es universitario: la asistencia, la docencia y la investigación. En él también tengo grandes amigos y gente muy querida".
"También he realizado labores de índole burocrática, como son las del Vicedecanato en la Facultad de Medicina y el Vicerrectorado de Equipamiento e Infraestructura de la Universidad de La Laguna, que han constituido para mí dos puntos de inflexión en mis obligaciones como universitario. Y, por último, mi interés en los aspectos de la gestión y organización sanitarias se ha visto reflejado en la obtención del curso de Diplomado en Sanidad, y la realización de los estudios que me cualifican como Director y Gerente de Hospitales".
Profesor Alarcó, cuéntenos algo más de su vida laboral.
"Ha sido motivo de orgullo conocer a muchas personas, entre ellas podría destacar a una que me ha parecido una gran figura de la cirugía de todo el mundo, que es el profesor Enrique Moreno González, a quien admiro desde hace muchos años y a quien hoy considero gran amigo. Pero hay otras personas que, de una forma u otra, me han dejado una impronta especial, entre ellos: don Miguel López, don Alfonso Soriano y don José García Santos, todos ellos cirujanos admirables y verdaderos caballeros; junto a ellos, don Celestino González Padrón, del cual aprendí una escala de valores centrada en el humanismo activo. También, a mis compañeros y amigos desde hace muchos años, entre ellos quiero destacar a Juan Ravina, profesor titular de Neurocirugía; asimismo, tengo la suerte de tener un gran compañero desde la época de la residencia que es Ángel Carrillo, catedrático de Cirugía. No quisiera olvidar lo importantes que han sido para mí los siguientes auxiliares de quirófano: don Fermín, en la Clínica Capote; don José-Manuel, en la Clínica Pompeya; y don Mónico, en el HUC, así como lo que aprendí y trabajé en la Clínica San Juan de Dios".
"Hoy, en el desempeño de mi cargo de subdirector médico del HUC, tengo la suerte de trabajar con Javier Parache, el director médico que ha depositado en mí una confianza que no estoy seguro de merecer; de él aprendo todos los días lo difícil que es estar ahí. Todos ellos me han ayudado y aún me ayudan. De mis amigos qué puedo decir, tenerlos es un regalo. A mediados de los ochenta, junto con el Prof. Luis González Feria dimos forma a la revista Canarias Quirúrgica, la primera de contenidos estrictamente quirúrgicos que se editó en Canarias y que ha tenido una gran repercusión. Otra faceta de la que me siento orgulloso es la de ser miembro de la Real Academia de Medicina de Tenerife-Canarias, en cuyo seno me han sido otorgados cuatro premios en los últimos quince años. Actualmente soy académico numerario, y creo que estamos presenciando todos su miembros una época de singular expansión de esta institución, por otra parte tan necesaria".
Don Antonio, ¿cuáles son sus aficiones culturales, deportivas, gastronómicas, etc.?
"Me considero un hombre vitalista, que disfruta con todo, hasta con la dificultad, como siempre digo. Me gusta reunirme con mis amigos y formar parte de tertulias con ellos, porque la comunicación permite el conocimiento de los demás y el propio. Me considero un liberal y un humanista convencido y procuro participar en actividades que favorezcan desarrollar estas facetas. Los deportes me gustan y siempre que puedo -que es menos de lo que quisiera- practico el golf o el ciclismo, dentro de mis modestos límites".
¿Qué opinión le merece la política sanitaria en el Archipiélago?
"Sin duda es mejorable. Pronto nos veremos incluidos en lo determinado por Maastricht. Es evidente que la gestión descentralizada y la progresiva preocupación por mejorar la calidad asistencial deberán ser asumidas por todos. Se debe intentar alcanzar la calidad total. Nosotros estamos luchando por ello desde nuestro Hospital y esperamos que el resto de los centros canarios se den cuenta de lo importante que esto es para el futuro de la Sanidad. Hay que fomentar la competencia en la diferencia entre centros hospitalarios, con cartera de servicios y personalidad jurídica propia".
¿Y la transferencia del Insalud?
"Ha motivado que nuestra Comunidad canaria se haya visto dotada de unos medios presupuestarios que podrían ser mejor aprovechados. La Ley de Sanidad dicta las competencias del Gobierno y éste planifica las prestaciones sanitarias, según la interpretación que de ella hace. Creo que la política está influyendo en demasía en las decisiones últimas que se están tomando, no respetando los legítimos intereses de los sanitarios. Se han realizado duplicaciones innecesarias alegando unos supuestos criterios organizativos poco defendibles".
¿Qué incluiría usted en los actos de la celebración del Primer Centenario de la constitución de los Colegios Médicos (1898-1998)?
"Creo que sería fundamental que se contemple el premiar la labor bien hecha. También propagar toda la información posible sobre el futuro que Europa nos deparará; ello mejorará nuestra preparación. También tratar sobre la Responsabilidad Social del médico y resaltar los aspectos relacionados con los pareceres legales que envuelven el desarrollo de la profesión médica hoy en nuestro país".