EL TRANSPLANTE CARDIACO: POR QUÉ NO EN TENERIFE

 

 

Rafael Martínez (*)

 

El transplante cardiaco se ha transformado hoy en día en una técnica más en el armamentario quirúrgico de la mayoría de los hospitales que cuentan con un grupo de cirugía cardiovascular con niveles estándares óptimos. Es decir, que con los mismos recursos materiales y humanos requeridos para realizar cirugía a corazón abierto convencional (cirugía valvular, coronaria ), se realiza un trasplante cardiaco. La diferencia estriba en que el resto de los servicios hospitalarios no cardioquirúrgicos (banco de sangre, uvi, cardiología ,etc,etc) funcionan de una manera óptima. Por ello, son ya muchos los hospitales en el mundo que practican esta técnica, cuya lectura es que no solo el grupo de cirugía funciona bien (anestesistas, cirujanos, instrumentistas, perfusionistas), sino que el hospital funciona bien. Esto lo diferencia del transplante hepático, técnicamente más complejo, quirúrgicamente muy diferenciado del resto de los procedimientos que practica el mismo grupo quirúrgico y por que requiere recursos técnicos específicos.

Cuando Christian Barnard inició hace treinta años esta actividad quirúrgica, despertó gran expectación , pues se requerían mayores recursos que los empleados en aquel entonces en la cirugía cardiaca convencional . Hoy en día afortunadamente, existen procedimientos cardioquirurgicos que requieren mayor habilidad quirúrgica y mayores recursos que el transplante cardiaco.

En España se realizan anualmente unos 300 transplantes cardiacos en los 13 hospitales facultados para ello, alguno de los cuales realiza tan solo 3 al año. Por población, en Canarias deberían realizarse entre 12 y 20 anualmente, teniendo en cuenta que la media nacional es de 8 por millón de habitantes ( cifra que es más de el doble entre los residentes en Cantabria ). Sin embargo, entre los residentes canarios se efectuó en 1997 una cifra muy inferior, probablemente por que el cardiólogo que indica tal procedimiento se retraerá sabiendo que la media de espera con el enfermo en la Península es de 3 meses.

El Hospital Universitario de Canarias cuenta con todos los recursos materiales y humanos, no solo en el área quirúrgica sino en el conjunto del hospital, como para hacer ya transplantes cardiacos, como ha sido reconocido oficialmente. Porqué denegarle entonces la autorización?. Nadie acierta a dar una respuesta convincente, habida cuenta que no supondría nuevas inversiones como en otros transplantes, no supondría pagar equipos nuevos de guardia, porque lo asumirían quienes ya están, y aún con la cifra de transplantes de los últimos años se justificaría este procedimiento, dado que con cifras similares arrancó y con éxito el transplante hepático en el Hospital de La Candelaria. A mi se me vienen varias posibles respuestas a la mente, pero como no son de carácter técnico, sino político-económico, me las reservo.

 

(*) Jefe del Servicio de Cirugía Cardiovascular del HUC y Profesor Titular de Cirugía Cardiovascular de la Universidad de La Laguna