EXPOSICIÓN DE ÓLEOS Y ACUARELAS DE RAFAEL GURREA En el Colegio de Médicos del 17 al 30 de abril
Rafael Gurrea nació en Vitoria (Álava) y reside en Granada desde 1976. Formado en la Escuela de Artes y Oficios de Vitoria y con una larga trayectoria profesional. Entre 1950 y 1955 participa en exposiciones colectivas celebradas en la Caja General de Ahorros de su ciudad natal, obteniendo el segundo y tercer premio, respectivamente. Ha expuesto en anteriores ocasiones en Santa Cruz de Tenerife.
Redacción/JGY
A partir de 1957 Gurrea viaja a Francia y Alemania, permaneciendo allí hasta 1963. Celebra exposiciones en el Club Internacional Kraft Bernadote de Mannheim y en Regina y Karl Düisber en Munich, Alemania. Reside en Tenerife desde 1966 a 1976, donde pasó a formar parte de la Agrupación de Acuarelistas Canarios. Su vida profesional transcurre hasta esta fecha entre artes gráficas y publicidad como ilustrador, obteniendo varios premios en concursos de carteles. Una vez trasladado a Granada se dedica principalmente a la pintura. En 1985, le conceden la segunda medalla nacional "Salón de Otoño", en Madrid, el Premio "María Reneses" y el Premio "Granada Dibujada"; en 1986, el Premio "Granada Dibujada"; en 1992, Accésit, Premio "Gaudi-92", en Córdoba; 1993, Premio por España del Internacional "Arches"; y en 1993, Primer Premio "Gaudi-93", Córdoba, son algunos de los numerosos galardones de este artista.
Para Manuel Ruiz, miembro de la Asociación Española de Críticos de Arte, "nos encontramos ante un artista que sabe lo que quiere, que nos involucra en un mundo pictórico fascinante, con el primordial de los motivos de acercarnos a unas formas artísticas de gran valor ambiental en la forma y modo que él como muy pocos sabe traducirlas. Interpretar el paisaje resulta difícil cuando se sale de lo corriente, Gurrea realiza un paisaje tangible llegando a envolverlo en su propia atmósfera para vincularlo por sus elementos arquitectónicos o vegetales a un todo bien conjuntado y preciosista. Admiramos en su obra la limpieza de ejecución, así como el gran dominio de los verdes tan difíciles de manejar y combinar para muchos artistas y que aquí se convierten por sus manos en cromatismo de reposo".
Para Joaquín Castro San Luis, periodista y crítico de arte, "Gurrea es la pura intuición pictórica, poseedor de un innato sentido del color y de la brillantez resolutiva. Su pincelada es suelta y enérgica, le lleva a captar la impresión de manera magnífica. Está en el buen camino, un camino que le conduce a la realidad y a enseñorear los cartones con juego de color y luces, a través de los cuales puede describir de manera suficiente, no sólo lo que le inspira, sino las emociones estéticas que nacen del mundo real que contempla a su alrededor. En sus aguadas el dibujo y la complejidad compositiva están adquiriendo un mayor protagonismo, solucionando muy bien los espacios en los que el color evoluciona en múltiples gamas".
"Rafael Gurrea se ha mantenido fiel a sus premisas, las ha
estudiado, analizado y depurado a lo largo de los años, hasta alcanzar aquello tan difícil que es la personalidad. Sus obras están construidas, marcadas por la luminosidad que las caracteriza, transmitiendo siempre la sensibilidad que alienta su sentido creador. Pienso que la acuarela de Gurrea da protagonismo a lo etéreo, en las que se suceden transparencias y suavidades, con una coloración armonizada, consiguiendo descripción ajustada de la realidad, pero que pasa por el tamiz de la personalidad".