REFLEXIONES SOBRE EL ESTADO ACTUAL DE LA PEDIATRÍA EXTRAHOSPITALARIA EN NUESTRA PROVINCIA

 

Carmen-Rosa Rodríguez Fernández-Oliva (*)

Los pediatras colegiados actualmente en la provincia de Santa Cruz de Tenerife son 145, según el censo del Colegio Oficial de Médicos en junio del presente año, constituyendo el 11% del total de médicos colegiados en las 52 especialidades reconocidas. Es -Pediatría- la especialidad con más miembros, incluyendo a los especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria que son ciento siete.

La labor asistencial del pediatra se lleva a cabo en el sistema hospitalario y extrahospitalario y, en algunos casos, en ambos. Sin embargo, el mayor número corresponde al ejercicio extrahospitalario. Centrándonos en la labor asistencial enmarcada en el sistema de atención primaria, se están produciendo una serie de agravios comparativos con el resto de especialidades que merecen -al menos- un análisis. Las peculiares características de la asistencia pediátrica en los equipos de atención primaria (EAP) se contempla de forma global, siendo quizás merecedora de una figura dentro de la dirección que atienda por separado este terreno asistencial.

El pediatra en el sistema es una figura situada en un terreno "borde-line": no es un médico general por su formación y tipo de asistencia, pero está incluido en la organización asistencial como un médico general; hace "retenes" y guardias en los EAP, en los que existe atención continuada de este tipo; se le obliga en estas "jornadas especiales" a asumir la asistencia a los adultos, problema que muchas veces es solventado por la buena voluntad o voluntad negociadora de directores de zona/coordinadores o incluso compañeros que permiten una organización interna en la que el pediatra puede seguir cumpliendo su función: asistir a los menores de 14 años. Por supuesto, algunos pediatras voluntariamente asumen la asistencia a los adultos por razones particulares, pero éste no es el sentir mayoritario. En este asunto se puede objetar que el médico general se ve obligado a ver niños en algunos momentos de su asistencia. Es cierto, de la misma forma que asiste a embarazadas, cardiópatas, depresivos... y los remite al especialista de turno, cuando es necesario.

Hace dos años se ofertó la oportunidad a un grupo de pediatras, entre los cuales me encuentro, de realizar guardias en el Servicio de Pediatría del Hospital de la Candelaria, quedando exentos de hacer las guardias en los respectivos centros de salud. El planteamiento del sistema fue hecho por parte de la Dirección como un favor. No hace falta comentar que deben continuar los retenes y no se libran las guardias, por lo que tras salir del Hospital -en numerosos casos- se deben hacer muchos kilómetros para seguir trabajando al día siguiente.

La especialidad no está incluida en ningún concepto de la remuneración, siendo de todos conocido que la mayoría de los facultativos de medicina general adscritos al EAP perciben sueldos mayores, al tener una cantidad superior de tarjetas sanitarias. Se debe añadir que la calidad de la asistencia pediátrica en atención primaria ha aumentado considerablemente en los últimos años. Los estudios y seguimiento de niños con enfermedades crónicas se están haciendo en muchos casos por el pediatra de zona, repercutiendo en una menos sobrecarga asistencial hospitalaria y, por supuesto, en una disminución de los costes.

 

Programas y gestores

El "Programa de Niño Sano" es uno de los objetivos mejor alcanzados dentro del Servicio Canario de Salud (SCS) y, por supuesto, vale también como propaganda para el sistema. Su importancia, dentro de la medicina preventiva y en el despistaje de patologías, no se cuestiona. Sin embargo, no se dan facilidades para que se haga correctamente: no hay enfermeras o no se sustituyen cuando hay permisos o bajas, no hay tiempo suficiente al existir una sobrecarga asistencial importante, entre otros.

Dentro de la dinámica de ofertar a la población un mayor número de horas de asistencia en los EAP, se han potenciado las plazas de Pediatría con turno de tarde. Se han planteado situaciones de sobrecarga asistencial muy importantes en estas consultas, con una repercusión directa en la asistencia, informándose de ello a la Administración repetidas veces. La respuesta ha sido escasa.

En el contexto del actual sistema de control de gasto, que indudablemente es necesario, se da con mucha frecuencia obligar a un pediatra a asumir dos cupos por bajas, vacaciones o permiso de un compañero. Por supuesto, sin ningún tipo de incentivo a cambio y con un deterioro evidente en la calidad. Hay que añadir que, en algunos casos, este tipo de situaciones se solventa por la "voluntad negociadora" de compañeros y/o director de zona.

La situación en nuestra provincia, y en nuestra Comunidad, difiere en algunos matices con la de otras Comunidades. En algunas -como la catalana- sea advierte un mayor respeto a la labor del pediatra. Quizás es una cuestión de respeto. La actitud del sistema frente al ginecólogo, psiquiatra, odontólogo -adscritos también a los EAP- no es la misma. No entro en la valoración de lo injusto de la situación, porque los hechos hablan por sí solos. Es muy probable que buena parte de la responsabilidad de la situación actual corresponda a los propios pediatras. Se han realizado algunas reuniones de pediatras sensibilizados con el tema y con ganas de aportar soluciones, pero esto no es suficiente.

Las personas cuyo trabajo es gestionar, dirigir y atender las demandas del sistema sanitario han cerrado los ojos a lo que resulta evidente. Las situaciones son mejorables y bastaría con un acercamiento de la Dirección a lo que es la realidad asistencial. Los médicos especialistas en Pediatría ocupan una parcela importante y específica en cuanto a su asistencia. Su sistema de formación es una de los más integrales dentro del Sistema Nacional de Especialidades, y es hora de que todos lo tengamos en cuenta.

 

(*) Médico especialista en Pediatría (vía MIR en el Hospital Universitario de Canarias). Pediatra del EAP de Güimar, adscrita al personal adjunto de guardia del Servicio de Pediatría del Hospital de la Candelaria. Vocal de la Junta Directiva de la Sociedad Canaria de Pediatría