EL "ESTATUTO" QUE NACIÓ MUERTO Entre las medidas más esperadas -por nuestro colectivo profesional- de los órganos administrativos del Gobierno, quizás, sea el desarrollo legislativo de un nuevo estatuto marco para el personal sanitario, que sirva de base para todas las Comunidades Autónomas del Estado. Pues bien, después de una larga espera y de muchas discusiones en el Consejo Interterritorial ha salido a la luz un borrador del nuevo estatuto. La ilusión y la esperanza de todos los profesionales afectados por éste estaba clara, pero lo que no esperábamos ha sido el cachetón moral y la desilusión que tenemos los que hemos leímos el documento.
La consagración de la obligatoriedad en la movilidad geográfica y funcional; la facultad de modificar jornadas, horarios y dedicación en manos de gestores politizados; la posibilidad de revocar plazas ganadas por concurso, mediante criterios pocos claros; la facilidad con que se emplea la palabra "podrá", en vez de "deberá" o "será" en las pruebas de selección de plazas, etc., hacen que el borrador resulte una broma de muy mal gusto. ¿Dónde quedan las palabras de nuestros políticos, cuando afirman que ningún sistema sanitario puede funcionar si sus profesionales no están suficientemente integrados, motivados e incentivados? ¿Esta es así como piensan hacerlo?
El desconcierto que están creando -entre los profesionales sanitarios- los borradores de este tipo es muy grande y, por supuesto, habrá que responder con contundencia, pero en principio sólo un comentario: nuestra más absoluta repulsa a los consejeros de sanidad y expertos de todas las Comunidades Autónomas que han participado en la sesiones del Consejo Interterritorial de Salud, donde se ha gestado el "tristemente" famoso borrador.
Rodrigo Martín,
Presidente del COMTF