LA PRIMAVERA Y LA ALERGIA
Leonardo Botallo, nacido hacia 1530, escribió: "Conozco a individuos, en donde más sanos, que sienten repugnancia justificada por aroma de las rosas, pues este provoca en ellos dolor de cabeza, lo estimula a estornudar y origina quemazón muy intenso en la nariz". También, el fundador de la Homeopatía, Samuel Hahnemann (1755-1843), conocía la llamada "Fiebre de la rosa" y creía que el uso recomendado del agua de rosas en las afecciones oculares se basaba en el principio homeopático, pues el aroma de éstas provoca a menudo inflamación de los ojos.
Fernando de la Torre Morin (*)
En la historia del catarro del Heno cabe distinguir tres etapas, siendo la primera de ellas la descripción casuística de esta curiosa enfermedad, relacionada con las estaciones del año en la cual llamó más la atención como causa provocante el intenso aroma de las rosas, que las hierbas menos vistosas de los prados (Hereden). Posteriormente Elliotson Salter establece una estrecha relación entre los síntomas y el polen del Heno, estableciendo el término de "Fiebre de Heno" que aún perdura hasta nuestros días. Wyman (1872) establece las bases diagnósticas mediante la observación de sus respuestas personales tras la inhalación de pólenes, contacto oftálmico y escarificación. En 1911 Noon y Freemann, en Inglaterra, y Cooke, en Norteamérica, obtienen buenos resultados con la aplicación de pólenes de gramineas en individuos sensibilizados, y así se sentaron las bases científicas del tratamiento hiposensibilizante en el control de las enfermedades polínicas.
La importancia del estudio de la Polinosis tiene una importancia clínica y social de primer orden. En primer lugar, se trata de afecciones específicas de sintomatología violenta; en segundo, desde el punto de vista social son enfermedades evitables y que -si no causan la muerte por sí mismas- inutilizan periódicamente al enfermo y, en este sentido, son antieconómicas. Convierte con frecuencia en una sensibilización a otros pólenes e incluso a otros neumoalergenos.
Sensibilidad al polen
Un hecho señalado por Sánchez Cuenca, en 1934, es que el número de pacientes sensibles al polen en nuestro país es muy superior a lo que podríamos sospechar, existiendo zonas como Andalucía, Extremadura y Levante, donde destaca la abundancia de estos enfermos. La etiología de la polinosis está relacionada -desde el punto de vista causal- por la presencia en el aire de polen que se produce en la floración de ciertas plantas. Sin entrar en detalles de botánica, daremos unas pinceladas de datos fundamentales de la flor y órgano reproductor.
Toda flor no es más que una serie de hojas altamente diferenciadas: existe una capa de hojas verdes que constituyen los sépalos, otra capa más profunda que son los pétalos. En el centro un círculo de estructuras filamentosas que constituyen los estambres, en cuyos extremos se encuentran las anteras o saco productor del polen. En el centro hay un tallo central que es el pistilo u órgano sexual femenino de la flor. En Canarias, sobre todo en las islas occidentales, estas flores son con frecuencia el Pleum, Poa, Dactylis Glomerata, Lolium Perenne, ya que de forma exclusiva tienen una polinización anemófila. Su poder de reproducción determina una densidad de pólenes en la atmósfera y, por consiguiente, favorece las sensibilizaciones en las personas.
Los factores que influyen en la apertura de las anteras son el calor y la luz solar. Esto se aprecia muy bien en los recuentos polínicos que se realizan en Canarias, así vemos que la polinización comienza por la mañana temprano y se hace más intensa a medida que avanza el día, llegando al máximo entre las nueve y las once de la mañana. Decrece a partir de esa hora hasta las tres de la tarde, en que empieza a aumentar de nuevo hasta las siete de la tarde en que prácticamente dejan de verse granos de polen. Otro factor importante es el viento, que al hacer vibrar la planta facilita la apertura de las anteras. La temperatura por sí mismo es una circunstancia favorable. La lluvia es un factor negativo en relación con la polinización, bien por sí mismo o por que lleva asociado una inhibición de los rayos solares y del viento.
El transporte de polen en relación con las plantas que nos ocupa es el viento, es decir: son plantas anemófilas, con pólenes de pequeño tamaño que son transportados a grandes distancias. Mientras, los pólenes de las flores vistosas son entomófilas y sus pólenes son trasladados por los insectos. La estructura del polen es la de un grano de forma redondeada o eléctica, su tamaño oscila entre los 27 y las 30 micras, aunque existen algunos mayores como el centeno y maíz de 80 micras. Los granos de pólenes actúan en la persona humana con un mecanismo anafiláctico que produce una reacción inmediata, y sus propiedades alergénicas están en la fracción proteica de esos granos.
Patogenia de las polinosis
La patogenia y las dos enfermedades más representativas de la polinosis son la rinitis o rinoconjuntivitis y el asma polínico, donde intervienen mecanismos inmunológicos específicos con la inmunoglobulina IgE y los mediadores de la liberación celular. La clínica de estas enfermedades es de aparición estacional, pero otras veces -como sucede con los apicultores- manifiestan los síntomas cuando van a limpiar las colmenas. También, los operarios que manejan el heno durante todo el año o bien los cuidadores de césped. Los síntomas principales aparecen por la mañana y durante la tarde.
La coriza espasmódica se caracteriza por picor y obstrucción nasal, con estornudos frecuentes y congestión oculonasal, tumefacción de párpados, lagrimeo pertinaz y molesto, respiran por la boca, y con bastante secreción nasal que llega a empapar varios pañuelos. El asma polínico tiene gran importancia por su mayor frecuencia y afectación de todo el árbol respiratorio. Produce crisis de asfixias y disnea con sensación de tiraje intercostal, se acompaña muchas veces de catarros nasales. El diagnóstico se puede sospechar por el carácter estacional, el conocimiento botánico de la región puede incluso permitirnos la determinación del tipo de polen. Lo importante es acudir al especialista de Alergia para realizar la historia clínica, con test cutáneo y pruebas de provocación ocular y nasal.
En 1979 se inicia en Tenerife un estudio de las concentraciones de granos de pólenes en el medioambiente con el método volumétrico o esporo-trap. La situación original del mismo era la capital de la Isla, Santa Cruz de Tenerife. Observamos a lo largo de estos años que no se alcanzaron niveles elevados de pólenes salvo en determinados días del año, en que coincidían condiciones climáticas que favorecían el descenso de pólenes arrastrados por los vientos alisios, desde las zonas más elevadas de la Isla hasta la Capital. Elegimos el esporo-trap ubicado en La Laguna, en la azotea del Ayuntamiento, porque esta ciudad está en una gran altiplanicie que constituye las laderas meridionales de la Isla. Los vientos predominantes en un 83% son los alisios (noreste), contra el 3% de los contraalisios (sudoeste).
La Laguna se encuentra situada entre las coordenadas siguientes: longitud 16 grados y 19 minutos W.G.; 28 grados y 28 minutos Norte, a una altitud de 547 metros sobre el nivel del mar y con oscilaciones de temperaturas entre los 41º del mes de agosto a 1º en febrero. La humedad relativa es de 88% a las 7:00 horas, 73% a las 13:00 horas y 84% a las 18:00 horas. Las lluvias se reparten durante 114 días a lo largo del año; sobre todo en el intervalo de octubre a marzo, con una media entre siete y catorce días al mes, y de 77 a 117 litros por metro cúbico.
Durante los años que llevamos estudiando las concentraciones de granos de polen en La Laguna hemos tratado las gramineas, artemisias, plántago, pináceas, alcanzando medias máximas de 900 granos de gramineas, de 740 granos de artemisa y de urticaceas 700 granos de polen, todo ello da lugar a patologías alérgicas. Destacamos primeramente los granos de gramineas con 21,3%, seguido de los de urticaceas y dentro de esta familia distinguimos la parietaria que existen en cantidad en nuestra Isla sobre todo en el Norte y en el Valle de Güimar, llamada por los campesinos "la ratonera" o "la bosta", luego le sigue la artemisia con 19,7%, el plántago 13,4%. Estos resultados coinciden con la presencia de sensibilizaciones clínicas a estos problemas.
Consejos prácticos
Los consejos prácticos para los enfermos de alergia al polen o que tengan síntomas por primera vez son lo siguientes: primero, si usted ya tiene conocimiento de la causa de la alergia, evite el contacto con el alergeno; segundo, en época de floración (primavera/verano), permanezca en lugares cerrados con las ventanas cerradas; tercero, si viaja en coche hágalo con las ventanillas cerradas; cuarto, evite salir al aire libre los días de mucho viento, por el aumento de la concentración de pólenes atmosféricos; quinto, las gafas de sol son beneficiosas, porque además de su acción barrera reduce la irritación conjuntival y el lagrimeo; sexto, si piensa cambiar de vivienda o escoger un lugar para las vacaciones, procure informarse previamente de la vegetación de la zona. Generalmente en zonas de playa suele ser más baja. Los polínicos en mar abierto se encuentran fantásticamente; séptimo, si viaja al extranjero procure informarse del calendario polínico de aquél país respecto a su sensibilidad alergénica; octavo, procure conocer mejor su enfermedad, pero sin llegar al histerismo; noveno, finalmente, recuerde que debe seguir al pie de la letra los tratamientos que su médico general o su alergólogo le prescriba. No se automedique, los medicamentos son armas utilísimas para combatir la enfermedad pero deben ser bien usados, siga siempre las indicaciones de su médico especialista en Alergia.
(*) Médico especialista en Alergología