LA CIRUGÍA PLÁSTICA HOSPITALARIA

 

Dr. Edmundo Rodríguez Rodríguez (*); Dr. Antonio García Hernández (**)

 

La Cirugía Plástica es una especialidad muy antigua, pues las primeras referencias que se tienen sobre los injertos cutáneos, técnica habitual en la especialidad, aparecen en el Ayurveda, compendio sagrado de los indios que data de hace más de dos mil años. Los cirujanos de aquella época, dada la costumbre de amputar la nariz como castigo, practicaban reconstrucciones nasales a expensas de "tiras de piel" de la mejilla y frente, métodos que no se diferencian mucho de los actuales. Tal era la reputación de éstos cirujanos que los "amputadores" solían quemar la parte amputada con el fin de impedir cualquier reconstrucción posterior.

En los últimos años, a pesar de haberse publicado innumerables artículos en revistas y diarios sobre la Cirugía Plástica, ésta sigue siendo una especialidad desconocida, ya que la mayoría de tales artículos, al carecer de rigor científico, lo que contribuyen en cierta medida no es a divulgar la especialidad, sino todo lo contrario, a aumentar el confusionismo reinante. Tal es así que para muchos, incluido lamentablemente algunos médicos, el cirujano plástico es un cirujano estético, un "médico de la belleza", pues sólo se divulga de esta rama de la especialidad. Ello es debido a la gran difusión que tiene hoy día la denominada "prensa del corazón", que nada publica cuando un cirujano plástico opera a un niño desconocido afecto de un labio leporino u otra deformidad y lo reintegra a una vida normal, pero sí divulga la gran noticia, y si es en exclusiva mejor, de que una afamada actriz de cine se operó la nariz o se incrementó los senos con prótesis.

A todo esto se debe sumar una serie de consideraciones sociales y psicológicas que hacen que la Cirugía Plástica sea un terreno abonado al intrusismo y a la charlatanería, pues pocos hombres --y casi ninguna mujer-- puede resistir la tentación de usar alguna crema, medicación o incluso someterse a una "intervención milagrosa", que transforme a la vulgar joven en una damisela distinguida.

Gasparo Tagliacotti, uno de los padres de esta especialidad, en su libro "De curtorum Chirugia per Incitionem" del año 1597, resumió en pocas palabras la labor de un cirujano plástico hospitalario: "Nosotros restauramos, reparamos y hacemos partes enteras que nos ha dado la naturaleza, pero que la mala suerte ha hecho perder. Generalmente no lo logramos hasta el punto de deleitar la vista, pero si de levantar el espíritu y ayudar a la mente del afligido". La realidad por tanto de la Cirugía Plástica es afortunadamente otra, pues es una especialidad que dispone de múltiples ramas (congénitas, quemaduras, oncología cutánea....) y que trata, de un modo genérico, de la reconstrucción funcional y estética de los tejidos. Actualmente, gracias a la buena labor desempeñada a diario por todos los especialistas, la Cirugía Plástica ocupa el lugar que le corresponde entre las especialidades quirúrgicas y cada día es más necesaria e imprescindible, como lo demuestra el hecho de que cada vez son más los hospitales que incorporan esta especialidad, y mayor es la demanda entre los postgraduados que aprueban el MIR (sirva este texto como noticia de que don Antonio García Hernández es el primer MIR de la especialidad de Cirugía Plástica de nuestra provincia).

 

(*) Jefe de la Sección de Cirugía Plástica del Hospital Universitario de Canarias (HUC)

(**) Médico Residente de Cirugía Plástica del HUC