"Un viaje a las islas imaginarias"

 

DEMETRIO MARTÍN EXPONE EN EL COMTF

 

Del 19 de febrero al 5 de marzo

 

Demetrio Martín Martín nació en diciembre de 1950 en Sancti Spiritu, Cuba, lugar donde estudió Artes Plásticas, obteniendo el premio "Paisaje a plumilla" y en escultura de terracota. Durante años realizó murales, así como obras de pintura al óleo, plumilla, etc. Más tarde, obtuvo los premios "Cartel Gráfico", "Décima Mural" y "Cartel de Carnaval". Desde diciembre de 1994 vive en Canarias, continuando con su labor creativa, prueba de ello son las siguientes muestras pictóricas: en 1995, presente una exposición de dibujo a plumilla en Los Llanos de Aridane, en La Palma; en 1996 obtiene el premio por la realización del cartel del Carnaval de la misma ciudad.

En cuanto a la exposición de pinturas que ahora presenta en el Colegio Oficial de Médicos (COMTF) titulada "Un viaje a las islas imaginarias", la crítica de arte Elena Soto escribe sobre la misma lo siguiente: "Las islas son los bordes más definitivos --el agua, siempre el agua por todas partes-- y también el lugar por donde se transgreden esas mismas fronteras: Brazil, Antillia..., la Atlántida del mito platónico. Hay islas terrestres, islas sin tierra, cuerpos-isla. Sueños y realidades ´reconstrucción de nuestra conciencia geográfica que desestabiliza la dictadura de la historia sobre la geografía´. Porque necesitamos de la utopía aunque su práctica no sea cotidiana, perfilar nuevos horizontes".

"Así reflexiona Demetrio Martín, un cubano de Sancti Spiritus, pintor y diseñador gráfico, isleño de pura cepa y por partida doble: nieto de canarios, hijo de la tierra que abriera sus brazos a tantos de ellos. Pero también porque al llevar consigo la isla a cuestas, se inventa nuevos espacios, islas imaginarias, personajes que la habitan, desde el nuevo contexto que le ofrecen las Islas Canarias y desde los viejos anhelos y una visión contemporánea del arte. La sensualidad de su obra, el color que todo lo satura, la calidez de sus superficies, la línea serpenteante, negada a la razón, nos recuerda a Luis de Góngora en su decir ´la razón, entre escollos naufragantes´".

"Una obra que no tiene pretensiones de verdad, un buen ejemplo de la creación como viaje. Su voladora fantasía, viola los límites del horizonte físico de las cosas, ¿lo real?, para adentrarse en el hombre, en un afán de hallar, fragmentariamente, la ruta al alcance de nuestras manos: al otro lado del camino que nos conduce a nosotros mismos".