Quiero aprovechar el presente Editorial para comentar, dada su importancia, algunos de los asuntos tratados en las últimas reuniones mantenidas en la Organización Médica Colegial (OMC), haciendo al mismo tiempo --dado el escaso espacio-- ciertos comentarios al respecto.
Primero, las Fundaciones Públicas Sanitarias (FPS) permiten una limitada liberalización de la gestión, al mismo tiempo que mantienen el régimen estatutario del personal sanitario, pero ¿con qué tipo de estatuto? No nos gusta el neo-estatuto que nos proponen.
Segundo, los precios de referencia y genéricos. El tope de la financiación pública en determinados medicamentos sólo lo tienen algunos países de la Unión Europea (UE), pero éstos presentan una política de precios libres y no intervenidos como en España. Por lo que respecta a los genéricos, el borrador del real decreto que se piensa aprobar no garantiza que estos productos tengan auténtica bioequivalencia y biodisponibilidad. Nace, por tanto, viciado. Y lo más importante, en casi ningún país de la UE un farmacéutico puede cambiar el producto prescrito por el médico, y donde lo puede hacer es bajo unas condiciones muy estrictas.
Tercero, certificación de médicos, consultas y clínicas privadas. La OMC ha pedido al ENAC (organismo de acreditación del Estado) que a los Colegio de Médicos nos autoricen y capaciten para realizar dicha acreditación. Esta iniciativa es una consecuencia de la introducción --en determinadas autonomías-- de acreditaciones privadas, que pretenden hacer obligatoria dicha certificación para trabajar con compañías de seguros privados y otros organismos.
Por último, también tengo que informarles que la OMC está haciendo gestiones para que se retire la obligación que tienen los profesionales médicos --colegiados posteriores a la promulgación de la "famosa Ley 11/95"-- a realizar un doble pago a la Seguridad Social como trabajadores autónomos, si trabajan como médicos privados.
Rodrigo Martín
Presidente del COMTF y Director de ACTA MÉDICA