TRATAMIENTO CONSERVADOR EN EL CANCER RECTAL DISTAL
José Gilberto Peñate González (*)
Un mayor conocimiento en la carcinogénesis, así como de los diferentes factores anatómicos, patológicos, biológicos y quirúrgicos que influyen en el riesgo de fracaso, nos permite definir la modalidad terapéutica a seguir en el carcinoma colo-rectal.
En el Cáncer Rectal el tratamiento de elección es la cirugía, desempeñando tanto la Radioterapia como la Quimioterapia un papel adyuvante incontestable en el manejo de estos pacientes. La necesidad de precisar el papel de cada una de las terapéuticas disponibles y sobre todo la secuencia terapéutica idónea exige la estrecha cooperación entre la cirugía oncológica, la oncología médica y la oncología radioterápica, orientando la elección con criterios de curabilidad y morbilidad.
Quisiera detenerme en el tratamiento del Cáncer de Recto Distal, que ha experimentado un profundo cambio en la última década; tradicionalmente los pacientes no subsidiarios de una Resección Anterior han sido tratados mediante Resección Abdomino Perineal, técnica que ofrece buenas tasas de curación pero asociada a una elevada morbilidad para el paciente que puede padecer disfunción genitourinaria, impotencia, y obliga a la realización de colostomía, asociada a problemas mecánicos y psicosociales.
La tendencia actual es a la realización de tratamientos conservadores, que persiguen la preservación del esfínter y por lo tanto permiten la continencia y redundan en una mejor calidad de vida para el paciente oncológico.
Podemos señalar por un lado la mejora de las técnicas quirúrgicas (resección anterior ultrabaja con anastomosis coloanal), así como la utilización de técnicas de resección local asociando Radioterapia en aquellos casos de mayor riesgo de recidiva local (profundidad de invasión tumoral T 2 ó T3, márgenes de resección positivos, grado histológico de la neoplasia que puede ser moderadamente o pobremente diferenciada así como la existencia de invasión vascular o linfática); reseñar también la utilización de esquemas de Radioterapia convencional o hiperfraccionada, asociada o no a quimioterapia, con intención pre-operatoria (neoadyuvante); en referencia a esta última opción, los resultados publicados reflejan el éxito obtenido en un elevado número de pacientes en los que se pudo evitar la amputación abdomino-perineal como técnica quirúrgica a priori prevista y permitir una cirugía conservadora, manteniendo y mejorando en casos seleccionados las tasas de control local y supervivencia.
(*) Médico Adjunto de Radioterapia, Hospital Universitario de Canarias.