Breve
historia del Boletín Informativo del COMTF
Transcurría el
último trimestre de 1930 cuando comienza a fraguarse la
creación del futuro Boletín Oficial del Colegio.
La Junta de Gobierno acuerda la creación de una comisión
a tal efecto con la intención de comenzar su publicación
para principios de 1931.
Se
acuerda la creación de un Boletín de Información
para los colegiados con carácter mensual sobre asuntos
oficiales de la entidad y labor realizada por la Junta de Gobierno.
Corría entonces el 13 de noviembre de 1942.
Se
distribuye entre los colegiados de la Provincia la primera edición
del Boletín Cultural e Informativo del Consejo General
de Colegios Médicos, correspondiente al mes de junio de
1946. Se enviaría felicitación a su verdadero promotor,
don Carlos González Bueno, presidente entonces del Consejo
General de los Colegios Médicos.
El
mes de noviembre de 1964 iba a ser el primero de la nueva etapa
del Boletín Informativo del Colegio Oficial de Médicos
de Santa Cruz de Tenerife. Este sería el primer número
de un boletín de edición mensual que recogería
noticias de interés médico e inquietudes de la
clase médica de la provincia. Para una mayor responsabilidad
de su dirección, se acordaría que la Junta Directiva
en pleno formara parte de su comité de redacción.
Se crearía desde 1965 el Premio de Humanidades entre las
publicaciones del Boletín para ser entregado en cada cena
anual de Hermandad durante las festividades patronales.
Se
quería mantener un Boletín Informativo actualizado
y de gran contenido. A este propósito, el consejero Domingo
Febles Padrón, como vocal delegado del mismo, propuso
a la Junta la creación de un consejo de redacción
compuesto por tres personas. Lo formarían don Victoriano
Ríos Pérez , don Jaime Ramos Ramos y él
mismo. También se acordaba la contratación de un
periodista redactor. La comisión permanente del Colegio
designaba como periodista encargado de la confección del
Boletín a don Juan Cruz Ruiz el 17 de abril de 1968.
Se
acordaba la creación de un comité de redacción
entre los compañeros en marzo de 1970, del que sería
nombrado redactor jefe el consejero don Domingo Febles Padrón.
Se
propone también, a finales de marzo, la creación
de un Premio de Humanidades Médicas para los estudiantes
de medicina además del ya constituido, al que se le suprimiría
de las bases el apartado por el cual no podía quedar desierto.
En
junio, la Junta decidía aceptar la oferta de la Editorial
Garsí de Madrid, en virtud de las vicisitudes sufridas
por nuestro Boletín Informativo en cuanto a la pésima
organización funcional por las imprentas de la provincia.
A finales de año se aceptaba el ofrecimiento desinteresado
de los Laboratorios Organón para confeccionar el Boletín
Informativo. Dicho acuerdo se suscribía con motivo del
viaje realizado a Barcelona por el consejero director de Redacción,
don Domingo Febles Padrón.
El
10 de marzo de 1976 se decidió cambiar al actual Comité
de Redacción del Boletín Informativo debido a las
dificultades prácticas que se venían sucediendo.
El presidente nombrado entonces fue don Julio de la Rosa Rodríguez,
quien en septiembre de 1976 llegaba a un acuerdo con el Laboratorio
Organón para la edición del Boletín Informativo
del Colegio.
La
revista Acta Médica pasaba por grandes dificultades económicas
debido al incremento de los precios, escasez de anunciantes y
de suscriptores. Esta revista tenía notable difusión
y era una de las dos únicas revistas regionales de medicina
y la única provincial. Para evitar su desaparición,
en octubre de 1977 se hicieron gestiones con la Facultad de Medicina
solicitando su colaboración económica con la revista,
además de contribuir el Colegio con una subvención
en función con la tirada de ejemplares que se fuesen publicando
con cada número.
El
26 de octubre de 1978, la Facultad de Medicina nombraba a los
señores que iban a formar parte del Comité de Redacción
de la revista, siendo estos don José Luis Santísimo
Sacramento, don Agustín Bullón Sopelana y don José
Nicolás Boada Juárez.
En
mayo de 1980, se publicaba el primer número de la revista
Acta Médica en su nueva etapa publicitaria bajo el control
de la Facultad de Medicina y del Colegio.
El
comité de redacción de la revista decidía
editar la misma en colaboración con el periódico
Diario de Avisos, habida cuenta del déficit económico
presentado durante 1980. Se publicaban los números pendientes
de 1981 en un único volumen y en papel de periódico.
La
Sociedad Canaria de Oftalmología solicitó ayuda
económica al Colegio para poder compensar el déficit
de la publicación de su Boletín Informativo. La
Junta, teniendo en cuenta la ayuda que tenía acordada
con la revista Acta Médica de Tenerife, decidió
coordinar la subvención a ambos boletines.
En
febrero de 1984, la entidad publicitaria Arcan se comprometía
a editar un boletín bimensual reproduciendo el mismo criterio
tipográfico del Boletín del Colegio de Médicos
de Sevilla, denominado Chequeo. Para editar nuestro boletín
se aprovechó la infraestructura de la revista Acta Médica
de Tenerife, que se editaba por el Colegio con la colaboración
de la Facultad de Medicina. Además, dicha entidad publicitaria
editaria gratuitamente las listas de los colegiados a cambio
de comprometerse el Colegio a enviar toda su publicidad a través
de esta agencia.
Se
acordó que el Comité de Redacción estuviese
compuesto por el presidente del Colegio, como director; por el
profesor don José Nicolás Boada Juárez,
catedrático de Farmacología de nuestra Facultad
de Medicina y por el doctor Domingo Febles Padrón, además
de algunos otros miembros de la Directiva.
A
principios de mayo de 1984, la Junta comunicaba que la confección
del primer número del boletín del Colegio de esta
nueva etapa se encontraba muy avanzada, siendo invitado para
la presentación pública del mismo el presidente
del Consejo General, don Ramiro Rivera López.
La
revista contenía noticias y comentarios, relevante información
científica, recogiendo los trabajos científicos
que aparecían en Acta Médica de Tenerife del Comité
Científico, Facultad de Medicina y Colegio de Médicos,
además de la parte informativa habitual de estos periódicos
y de las circulares del Colegio, añadiéndose secciones
fijas como La pluma de cada mes.
En
julio de 1985, la Junta estimaba que para la redacción
de una circular informativa mensual, poner en marcha el ansiado
"Boletín Informativo", hacer más fácil
y directa la relación con la prensa, y solicitar de los
colegiados las colaboraciones precisas, era conveniente nombrar
un periodista como redactor y asesor de prensa. Se escogería
al periodista don Francisco Hernández Díaz, bien
conocido en la Provincia, por haber sido presidente de la Asociación
de la Prensa, director de La hoja del Lunes y de El Día.
En
abril de 1990 se constituyó una Comisión con el
Vicesecretario, la representante de la sección de los
Médicos en Ejercicio Libre, el jefe de Administración
del Colegio y el periodista para la organización de la
Biblioteca Colegial y las mejoras en el Boletín del Colegio.
Desde
el mes de junio de 1990 se venían intercambiando impresiones
para la edición del boletín a través del
Colegio de Médicos de Madrid aprovechando su infraestructura
técnica. A finales del verano de 1990 sin embargo se barajaba
la posibilidad de editar el boletín informativo del Colegio
a través de una imprenta local por su mejor oferta, pues
suponía una confección más cómoda
en cuanto a la entrega de su contenido y a su posterior reparto.
Se acepta finalmente dicha oferta, manteniéndose la misma
estructura y mejorando mucho la calidad del papel y por tanto
su presentación.
El
boletín de enero salía impreso con el logotipo
del Colegio a color. Pero, en septiembre de 1991 se decide rescindir
el contrato con la empresa encargada de la impresión del
boletín informativo como consecuencia a sus retrasos en
la entrega de los mismos. El boletín informativo del mes
de octubre de 1991 se imprime ya con una nueva firma, que sugirió
cambiar el formato de la publicación, hecho que la Junta
vio con agrado.
Buscando
una mejora del servicio, en septiembre de 1992 y hasta enero
de 1994, se contratan con una empresa el ensobrado en plástico
transparente del boletín del Colegio. Dicha empresa se
encargaría de adherir las etiquetas a las cartulinas realizadas
por la imprenta, trasladarlas al Colegio para ser franqueadas
y controlar así su salida a correos, aprovechándose
de ese modo las ventajas de un rápido sistema de manipulación
a un costo razonable.