Huelga Catalana
- Francesc Sancho. Portavoz
de Sanidad de CIU en el Parlamento Catalán
- EL CRECIENTE MALESTAR DE
LA SANIDAD CATALANA
El autor asegura que las reivindicaciones que están
en el fondo de la huelga que sacude a la sanidad catalana -y
que él atribuye en gran medida a la "prepotencia
inconsciente" de la consejera Marina Geli y al "sectarismo
del tripartito"- no son sólo económicas: los
médicos no piden sólo dinero, sino la recuperación
del prestigio perdido de su profesión. La solución
es mejorar las condiciones de los profesionales y, por añadidura,
del paciente.
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-
- La sanidad pública
catalana ha vivido un creciente malestar que ha cristalizado
en varios conflictos: la dura huelga de las enfermeras de San
Pablo, las protestas de los afectados por las jubilaciones forzosas,
los desacuerdos generalizados respecto al proyecto de ley del
ICS o en torno al anunciado decreto de regulación de las
terapias naturales, la preocupación por la Ley de Colegios
Profesionales y, finalmente, la aún no resuelta huelga
de médicos.
-
- Esta huelga pone encima de
la mesa reivindicaciones sindicales, pero también están
en juego cuestiones profesionales. Los médicos se han
cansado de repetirlo: no es sólo cuestión de dinero;
es, sobre todo, dignidad profesional. Está en juego el
papel del médico y, en consecuencia, de todo el personal
sanitario.
-
- Hay problemas consustanciales
a los sistemas de salud pública: la sostenibilidad y financiación,
el catálogo de prestaciones, la optimización de
la oferta, las listas de espera, la limitación de la demanda,
el gasto farmacéutico, la organización y gestión
del sistema y, cómo no, de los recursos humanos, que queramos
o no, acaban afectando al papel, remuneración y consideración
social del profesional. Muchos de estos problemas afectan a la
mayoría de los sistemas de salud del llamado Estado del
Bienestar; la huelga, sin embargo y hasta este momento, afecta
sólo a Cataluña. ¿Por qué? ¿Y
por qué así y ahora?
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- La legislatura se inició
con un cambio de nombre del departamento. Se quiso que la Sanidad
pasara a ser Salud; toda una declaración en un momento
de incremento de la población debido básicamente
a la inmigración y, por tanto, una fuerte y nueva presión
asistencial. Todos quienes participamos en el día a día
de la sanidad catalana hemos asistido estupefactos a la prepotencia
inconsciente de una consejera que se creía el centro del
sistema y que presumía de haber abierto todos los debates,
muchos de ellos viejos... pero no ha cerrado bien ninguno: jubiló
forzosamente -contra la opinión de todos- a más
de 400 médicos, a quienes luego ha propuesto un nuevo
contrato, una carrera sénior, sin concretar; afrontó
la integración de los médicos de zona acusándoles
falsamente de trabajar sólo dos horas y media; se debatió
la posibilidad de recetar por parte de enfermería sin
cobertura legal, sin planes de formación ni reconocimiento;
vivimos una larga polémica en torno al copago, que acabó
con un incremento del impuesto sobre la gasolina -el céntimo
sanitario- que no se tradujo en ninguna mejora, incumpliendo
todas las promesas de homologación. Polémica esta
última paralela a los ya famosos y loables "planes
de choque", con una visión cuantitativa y no cualitativa
del problema asistencial. Todo sin un plan de recursos humanos
que le reclamaban oposición y Sindicato Médico.
Eso sí, anunció la contratación de médicos
de otros países.
-
- Al tiempo se desplegaban los
famosos gobiernos territoriales, donde el papel político
de los alcaldes puede primar sobre aspectos clínicos y
gerenciales, contrastando con el desprecio al principal sindicato
médico y la devaluación del papel de los colegios
profesionales. Una serie de sectarismos en la mejor tradición
del tripartito.
-
- Criterios de calidad y realismo
En este clima, y olvidando tanto las recomendaciones del Libro
Blanco de las Profesiones Sanitarias como las de la denominada
Comisión Vilardell, la consejera afronta sus responsabilidades
culpando a la oposición, al anterior gobierno, al sindicato
y a la patronal, es decir sin afrontar ninguna y rompiendo los
difíciles equilibrios de todo sistema público.
Una difícil negociación donde no sólo cuentan
aspectos coyunturales y sindicales.
-
- Es cierto que las profesiones
sanitarias -médicos y demás profesionales- han
afrontado una larga pérdida de prestigio. Profesiones
con una larga tradición liberal han tenido que adaptarse
al ejercicio público, a la pérdida no sólo
de capacidad adquisitiva, sino también de capacidad de
decisión sobre cuestiones estrictamente profesionales
y científicas, que han quedado en manos de una organización
con una "cultura gerencial" que choca con la visión
clínica y médica. El médico no puede en
muchos casos ni gestionar su propia agenda, mientras se prometen
diez minutos por visita: el médico sólo pide poder
hacer de médico; sólo pide opinar sobre su formación
profesional, sobre los objetivos y reconocimiento del mérito;
sobre la carrera profesional, y también sobre el deber
de rendir cuentas, el código ético y la autorregulación
del ejercicio público. Para ello se precisa un equilibrio
entre la cultura gerencial y la clínica. Es necesario
un espacio de encuentro, de diálogo constructivo, que
permita definir un nuevo contrato del médico con la organización
y con la sociedad, teniendo en cuenta criterios de calidad y
realismo.
-
- No todo es posible y no todo
ahora; no se puede prometer todo por interés político,
dejando al profesional con toda la presión asistencial,
sin voz y a precio de saldo. No es cuestión de prometer
la salud, sino de administrar la sanidad. No se trata de acentuar
los aspectos gerenciales sobre los profesionales; es hora de
asumir que el paciente es el centro y destinatario de todos los
esfuerzos, y los profesionales el alma, y que, por tanto, el
acto médico debe ser revalorizado, puesto que es un acto
profesional, científico, no de clase y no político.
-
- De la misma forma, éste
no sólo es un conflicto sindical, y por lo tanto difícil
de asumir para un departamento con un lastre conceptual e ideológico
como el que tienen todos los departamentos del tripartito. Con
sensibilidad y sin ciertos lastres, el acuerdo sería,
¿será posible?
- Comentario de la sección
el "bisturí" publicado en Revista Médica
11-5-2006
- Ante la positiva resolución
del conflicto sanitario en Cataluña para los profesionales
y, sobre todo, ante la petición que ha hecho el sindicato
Médicos de Cataluña de que otros sindicatos de
España luchen por conseguir las mejoras alcanzadas en
la comunidad catalana, los responsables de más de un servicio
de salud ya se han echado a temblar. Incluso en comunidades como
Andalucía o Asturias ya se han empezado a escuchar voces
que animan a los profesionales a seguir el ejemplo catalán.
Habrá que estar muy pendientes las próximas semanas...
-
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- MÉDICOS DE CATALUÑA
DECIDE ACABAR CON LOS PAROS TRAS ASEGURARSE UN ÓRGANO
DE NEGOCIACIÓN DIRECTA CON LA ADMINISTRACIÓN
- Según el presidente
Albert Tomás, con el Consejo de la Profesión Médica
se ha logrado un espacio "propio, permanente y ejecutivo,
donde se debatirán todas las cuestiones laborales para
los médicos y por los médicos"
-
- El sindicato Médicos
de Cataluña desconvocó a última hora del
lunes las jornadas de huelga previstas para esta semana en los
hospitales y ambulatorios públicos y concertados tras
alcanzar un acuerdo con la Consejería de Salud de la Generalitat
y la patronal sanitaria por el cual se creará el Consejo
de la Profesión Médica. Tras una reunión
de mediación en la Consejería de Trabajo, que puso
punto y final a más de un mes y medio de conflicto que
ha provocado siete jornadas de huelga en la sanidad catalana,
el presidente del sindicato Médicos de Cataluña,
Albert Tomàs, se mostró "muy satisfecho"
por el acuerdo logrado.
- Tomàs inició
su comparecencia de forma majestuosa señalando que "Médicos
de Cataluña es el sindicato pionero en el Estado español
que ha conseguido una meta histórica, porque ha conseguido
cerrar un acuerdo por el cual se crea un nuevo ámbito
de relación institucional entre el médico y la
administración con un espacio propio, permanente y ejecutivo,
donde se debatirán todas las cuestiones laborales para
los médicos y por los médicos".
- Con este acuerdo, añadió,
"Cataluña y los médicos" se "equipararán"
al nivel de estados europeos "que ya tienen un marco de
relación institucional" con la Administración.
Se trata de un "acuerdo modélico para el resto de
autonomías españolas con avances muy importantes",
recalcó, a la vez que celebró de nuevo que "el
médico podrá implicarse en la gestión y
participación del sistema sanitario".
- Por su parte, el secretario
general del sindicato Médicos de Cataluña, Patricio
Martínez, mostró contento y destacó que
con este acuerdo "somos capaces de recuperar el placer de
hacer de médico y de dignificar la profesión".
"Esperamos que este consejo que se crea hoy sirva para la
calidad y humanización del sistema", dijo.
Para todos los facultativos
Con relación a los puntos que hasta ahora han mantenido
encalladas las negociaciones, Martínez explicó
que en los últimos diálogos --algunos de los cuales
tuvieron lugar durante el pasado fin de semana con carácter
informal-- hemos conseguido que se "universalicen"
distintos aspectos como la carrera profesional, los incentivos
laborales, la jornada laboral y la formación.
El director del Instituto Catalán de la Salud (ICS), Raimon
Belenes, explicó que el nuevo consejo estará compuesto
por representantes de Salud y médicos procedentes de la
Academia de Ciencias Médicas, colegios profesionales,
sindicatos y otras entidades. En el seno del consejo, habrá
una mesa de carácter profesional y otra más relacionada
con aspectos laborales.
- Los acuerdos que emitan por
consenso ambas mesas serán elevados a la presidencia del
Consejo --representada por Salud--, que será la encargada
de ratificar dichos pactos y trasladarlos en el caso que proceda
a los convenios laborales del ICS y de la XHUP. Por otra parte,
los acuerdos de carácter político serían
ejecutados por el departamento que dirige Marina Geli.
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