VACUNAS TERAPEUTICAS EN ALERGIA RESPIRATORIA

Blanco Quirós A

Área de Pediatría. Universidad de Valladolid

 

La inmunoterapia (IT) con alergenos es una técnica que consiste en la administración parenteral de cantidades gradualmente crecientes de alergenos con fines terapeuticos para mejorar los efectos de la posterior exposición del organismo a dicho alergeno natural. También se le llama hiposensibilización, aunque se desconoce el mecanismo exacto por el que actúa. Otras denominaciones, como vacunación antialérgica podrían ser confusas con respecto a las vacunaciones antiinfecciosas.

Los primeros resultados de la IT fueron publicados hace muchos años, en 1911, por Noon (1) y se obtuvieron en pacientes con fiebre de heno atendidos en el Hospital St. Mary de Londres (2). Es curioso que 75 años más tarde la IT haya sido prohibida por las autoridades sanitarias justo en el pais en el que había nacido. Esta coincidencia sirve para ilustrar una de las cuestiones que acompañan a la IT desde su inicio, la polémica sobre su seguridad.

Después de haber transcurrido casi un siglo, resulta sorprendente que una cuestión tan elemental como es la utilidad de un determinado tratamiento continue en discusión. Para un científico independiente resultará inexplicable que tras miles y miles de experiencias, todavía se debata el valor terapeutico de la IT en reuniones científicas especializadas.

Diferentes sociedades internacionales de Alergia han publicado periódicamente documentos y posturas oficiales sobre el uso de la IT como tratamiento curativo de las enfermedades alérgicas (3-7)

 

Controversia sobre su utilidad

Desde hace años se han publicado numerosos estudios que afirman la ausencia de utilidad terapeutica de la IT (8-10), mientras que por el contrario otros autores insisten en sus beneficios (11-13). Esta disparidad habitualmente se intenta explicar en base a características de los pacientes, de los preparados, de la metodología o del tipo de sensibilización. En principio, parece que los resultados son siempre más satisfactorios en los niños que en los adultos y en las rinitis que en el asma (7). No obstante, también se han comunicado malos resultados en niños asmáticos aunque es cierto que presentaban sensibilizaciones múltiples (10) y por el contrario, hay buenos resultados en adultos (12). Por ello podemos concluir que existe una gran disparidad de resultados que no es fácil atribuir a ninguna circunstancia determinada.

Recientemente se publicó un metaanálisis con 205 citas bibliográficas en el que se confirma la utilidad de la IT, especialmente en la reducción del consumo de fármacos sintomáticos y en la reducción de la hiperreactividad bronquial específica a los alergenos (14)

 

Controversia sobre el mecanismo de acción

El experimento original de Noon y Freeman (1,2) se realizó con antelación al nacimiento de la moderna inmunología, mucho antes del descubrimiento de cuestiones como la atopia, la IgE o los mecanismos de tolerancia inmunitaria. Curiosamente se basaban en una creencia falsa, según la cual el polen producía una toxina capaz de generar anticuerpos anti-toxina. Preparaban los alergenos por ebullición y buscaban un efecto terapeutico en cierto modo similar al de las vacunas que en aquellos tiempos se desarrollaban frente a enfermedades infecciosas.

Años más tarde se modificó por completo el objetivo de la IT. Se aplicó con la intención de bloquear la respuesta inmunitaria, pero el mecanismo de esta pretendida acción permaneció siendo empírico. En lugar de provocar activamente mecanismos concretos lo que se hacía era interpretar los resultados obtenidos basándose en los conocimientos inmunológicos del momento.

Con el descubrimiento de la IgE y de su papel en la atopia, se estudiaron las consecuencias que la IT causaba sobre los niveles séricos de esta inmunoglobulina. Enseguida se apreció que los efectos de la IT no eran directamente debidos a la acción de la IgE, que incluso podía elevarse al inicio del tratamiento (15). Nosotros tampoco pudimos hallar relación de los efectos de la IT con variaciones séricas del CD23, supuestamente relacionado con la modulación de la IgE (16)

Por el contrario todos los autores comprobaron un aumento de anticuerpos específicos de subclase IgG4 que iba en aumento a lo largo del tratamiento. Aunque se les llamó “anticuerpos bloqueantes” hubo coincidencia en afirmar que sus niveles no se correlacionaban con la evolución clínica favorable de los pacientes (17).

Otras variaciones inmunitarias observadas en los enfermos tratados con IT fueron la aparición de anticuerpos antiidiotipo, la menor liberación de histamina, la aparición de células supresoras específicas y la disminución de receptor de IL-2 y de CD8 en el suero (18).

En los últimos años se ha descubierto la existencia de poblaciones de linfocitos Th1/Th2 que pudieran estar implicadas en la atopia. Los Th2 favorecerían la síntesis de anticuerpos, incluidos los de clase IgE, mientras que las células Th1 liberarían interleukinas inhibidoras de la atopia. En relación con esta situación se cree que la IT, en la forma en que es administrada, favorece el retorno a un predominio Th1. Una vez más las ideas van delante de los hechos y se intenta explicar una hipótesis sin disponer todavía de los datos objetivos precisos (19, 20).

El hecho de que la IT no tenga un mecanismo de acción claramente conocido facilita las dudas sobre su utilidad. Las diferentes modificaciones inmunitarias descritas en el curso de la IT han sido objeto de una moderna revisión (21)

 

Controversia sobre la seguridad de la IT

En 1986, el Comité Británico de Seguridad de los Medicamentos comunicó que se habían producido 26 casos de muerte asociada a la administración de IT desde el año 1957 lo que contribuyo a su prohibición el el Reino Unido (22). Una experiencia también bastante mala se vivió en los EEUU (7). Por el contrario, el porcentaje de reacciones fatales en otros paises como Francia es mucho menor, lo que fue atribuido a que en ellos la IT la administran especialistas y no médicos generales (23).

Aún cuando una adecuada administración y vigilancia sirva para disminuir el número de casos fatales, en cualquier caso la frecuencia de reacciones secundarias es muy alta. La intensidad de las reacciones locales no sirve para predecir la posterior aparición de reacciones generales y por ello no es motivo suficiente para discontinuar un tratamiento con IT (7)

La IT se utiliza prácticamente solo en sensibilizaciones frente a neumoalergenos o veneno de insectos. Su indicación en la alergia alimentaria se abandonó por la elevada frecuencia de reacciones secundarias que se producían y que eran atribuidas a la producción de inmunocomplejos circulantes. En nuestra experiencia la IT con harina de trigo es segura, no produce inmunocomplejos y facilita mejoría clínica (24), por consiguiente el uso de la IT en casos de alergia a alimentos no debería abandonarse definitivamente.

Una cuestión básica en la seguridad de cualquier terapéutica es conocer la dosis de medicamento administrado. En los últimos años se avanzó mucho en la cuantificación de los preparados (7) aunque por desgracia las empresas comerciales suelen usar sus propias unidades, habiéndose recomendado hacerlo con anticuerpos monoclonales (25)

 

Usos y rutas alternativas de la IT

A causa de las frecuentes reacciones que presenta la IT convencional, en los últimos años se ha comenzado a utilizar vias alternativas a la administración subcutánea. Los resultados de la IT intranasal o sublingual parecen muy esperanzadores (23-32), pero es pronto para sacar conclusiones definitivas, aunque ya se publicaron documentos de consenso (33).

La experiencia con IT tópica es menor en niños que en adultos y algunos recomiendan postponer su uso clínico salvo para hacer ensayos clínicos (33), sin embargo en todos los estudios se resalta la buena tolerancia. Se aconseja en pacientes que rechazan la IT inyectada y cuando ésta ocasaiona severas reacciones (30,33). La IT sublingual con dermatofagoides se ha mostrado segura, pero ineficaz en niños (29) y muy útil en el asma y rinitis por sensibilización a polenb de olivo (32).

Una circunstancia a resaltar en la IT local es la ausencia de elevación de los anticuerpos específicos de subclase IgG4, habituales en la modalidad inyectada (27)

Generalmente la dosificación de la IT se incrementa de forma muy lenta para luego ser mantenida durante años. No obstante hay ocasiones que precisan variar esta sistemática para provocar una acción rápida o para conseguir la acción antes de la temporada polínica. Numerosos ensayos con IT de modalid rápida o ultrarápida han sido efectuados, refiriendo resultados similares o mejores que en la modalidad clásica (34)

En resumen, por todas las razones rápidamente planteadas debemos volver a preguntarnos una vez más si la IT es una realidad o un mito (35) e intentar contestar a las preguntas expuestas en la Tabla 1.


Bibliografia

1.Noon L. Prophylactic inoculation against hay fever. Lancet 1911; 1: 1572-1573

2.Freeman J. Further observations on the treatment of hay fever by hypodermic inoculation of pollen vaccine. Lancet 1911; 2: 814

3.Mailing H-J. EAACI immunotherapy position paper. Allergy 1988; 43 supl 6

4.Current Status of allergen immunotherapy. Shortened version of a WHO/IUIS working group report. Lancet 1989;1:259-261

5.Mailing H-J, Weeke B and EAACI Immunotherapy Subcommitte. Position paper: Immunotherapy. Allergy 1993; 48 supl 14:9-35

6.Frew AJ. Injection immunotherapy. British Society for Allergy and Clinical Immunology. Working Party. BMJ 1993; 307: 9129-923

7.Bousquet J, Lockey RF, Malling H-J. WHO position paper allergen immunotherapy: therapeutic vaccines for allergic diseases. Allergy 1998; 53: supl.44:1-42

8.Lichtenstein L. An evaluation of the role of immunotherapy in asthma. Amer Rev Resp Dis 1978, 117: 191-197

9.Grant I. Does immunotherapy have a role in the treatment of asthma? Clin Allergy 1986; 16: 7-16

10.Adkinson NF, Eggleston PA, Eney D, Goldstein EO, Schuberth KC, Bacon JR, Hamilton RG, Weiss ME, Arshad H, Meinert CL, Tonascia J, Wheeler B. A controled trial of immunotherapy for asthma in allergic children. N Engl J Med 1997; 336: 324-331

11.Abramson MJ, Puy RM, Weiner JM. Is allergen immunotherapy effecttive in asthma? A meta-analysis of randomized controlled trials. Am J Respir Crit Care Med 1995; 151: 969-974

12.Creticos PS, Reed CE, Norman PS, Khoury J, Adkinson NF, Buncher CR, Busse WW, Bush RK, Gadde J, Li JT, Richerson HB, Rosenthal RR, Solomon WR, Steinberg P, Yunginger JW. Radweef immunotherapy in adult asthma. N Engl J Med 1996; 334: 501-506

13.Durham SR, Walker SM, Varga E-M, Jacobson MR, O’Brien F, Noble W, Till SJ, Hamid QA, Nouri-Aria KT. Long-terma efficacy of grass-pollen immunotherapy. N Engl J Med 1999; 341: 468-47

14.Abramson M, Puy R, Weiner J. Immunotherapy in asthma: an updated systematic review. Allergy 1999; 54: 1022-1041

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16.Blanco A, Garrote JA, Lapeña S, Andión R, Linares P. sCD23 y sIL-2R en niños alérgicos recibiendo inmunoterapia durante 18 meses. Rev Esp Alergol Inmunol Clin 1993; 8: 17-24

17.Blanco A, Lapeña S. Importancia del estudio de las modificaciones de los anticuerpos específicos para valorar la eficacia de la inmunoterapia  XVI Congr SEA. Murcia. Abelló SA 1989; pp 91-96

18.Blanco A. Mecanismos inmunológicos de la inmunoterapia. An Esp Pediatr 1992; 36, S46: 53-56

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20.Ebner C, Sieman U, Bohle B, Willheim M, Wiedermann U, Schenk S, Klotz F, Ebner H, Kraft D, Scheiner O. Immunological changes during specific immunotherapy of grass pollen allergy: reduced lymphoproliferative responses to allergen and shift from TH2 to TH1 in t-cell clones specific for Ph1 p 1, a major grass pollen allergen. Clin Exp Allergy 1997; 27: 1007-1015

21.Kowalski ML, Jutel M. Mechanisms of specific immunotherapy of allergic diseases. Allergy 1998; 53:485-492

22.Committee on Safety on Medicines. Desensitizing vaccines. BMJ 1986; 293:148

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28.Wheeler AW, Drachenberg KJ. New routes for formulations for allergen-specific immunotherapy. Allergy 1997; 52: 602-612

29.Hirsh T, Sahn M, Leupold W. Double-blind placebo-controlled study of sublingual immunotherapy with house dust mite extract (D.pt.) in children. Pediatr Allergy Immunol 1997; 8: 21-27

30.Passalacqua G, Bagnasco M, Mariani G, Falagiani P, Canonica GW. Local immunotherapy: pharmacokinetics and efficacy. Allergy 1998; 53:477-484

31.Clavel R, Bousquet J, Andre C. Clinical efficacy of sublingual-swallow immunotherapy: a double-blind, placebo-controlled trial of a standardized five-grass-pollen extract in rhinitis. Allergy 1998; 53:493-498

32.Vourdas D, Syrigou E, Potamianou P, Cart F, Batard T, Andre C, Papageorgiou PS. Double-blind,placebo-controlled evaluation of sublingual immunotherapy with standardized olive pollen extract in pediatric patients with allergic rhinoconjunctivitis and mild asthma due to olive pollen sensitization. Allergy 1998; 53: 662-672

33.Malling H, Abreu J, Alvarez Cuesta E, Bjorksten B, Bousquet J, Caillot D, Canonica GW, Passalacqua G, Saxonis P, Valovirta E. Local immunotherapy. Allergy 1998; 53: 933-944

34.Armentia A, Blanco A, Martin JM, Alvarez Cuesta E, Moneo I, Carreira P, LosadaE. Rush immunotherapy with a standardized Bermuda Grass pollen extract. Ann Allergy 1989; 63: 127-135

35.Bonifazi F, Bilo MB. Efficacy of specific immunotherapy in allergic asthma: myth or reality? Allergy 1997; 52: 698-710


TABLA 1. Cuestiones polémicas que plantea la inmunoterapia (IT)

 

                            ¿La IT es útil para tratar enfermedades alérgicas?

                            ¿Es la primera elección terapeutica?

                            ¿Es un tratamiento suficientemente seguro?

                            ¿En qué pacientes o enfermedades está indicada la IT?

                            ¿Hay alternativas fiables a la administración inyectada?

                            ¿Cuando se puede suspender?

 

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