Métodos predictivos de la hiperbilirrubinemia significativa en recién nacidos a término

 

X.Carbonell Estrany, F.Botet Mussons, J.Figueras Aloy, A.Riu Godó

 

Servicio de Neonatología. Institut Clínic de Ginecologia, Obstetrícia i Neonatología.

Hospital Clínic – Maternitat. Unitat Integrada de Pediatría.. Universitat de Barcelona.

Introducción

            La ictericia es uno de los síntomas más frecuentes en neonatología (30 a 50% de los recién nacidos), careciendo en la mayoría de los caso de significación patológica. No obstante, un 6-10 % de hiperbilirrubinemias superan las cifras consideradas fisiológicas (13 mg/dL en lactancia artificial y 15 mg/dL en lactancia materna). Desde 1991 se han descrito nuevos casos de kernicterus en recién nacidos a término (RNT) sin problemática neonatal evidente, siempre en niños dados de alta precozmente y lactados al pecho (1). Ante esta situación,  la Academia Americana de Pediatría en 1995 (2) alertó sobre la necesidad de efectuar un seguimiento de estos niños  y consideró que en los RNT la cifra de bilirrubina ³17 mg/dL después de las 72 horas de vida debía considerarse una hiperbilirrubinemia significativa, potencialmente peligrosa (3) y por lo tanto tributaria de tratamiento. En la actualidad criterios económicos obligan a programar las altas maternales de forma  precoz, antes de las 48 horas, lo que impide detectar la inmensa mayoría de ictericias. Varios métodos de screening han sido utilizados: medición de monóxido de carbono (4,5), bilirrubina de cordón (6,7), bilirrubina sérica el primer día (5,8,9) y bilirrubina transcutánea (10,11).

Es deseable  delimitar el grupo de RN sanos de igual o más  de 37 semanas de gestación susceptibles de desarrollar hiperbilirrubinemia significativa, con unos métodos de screening (12) con valor predictivo correcto y analizar si existen diferencias entre nuestra población y los escasos resultados publicados en la literatura (5,8,9).

Pacientes y métodos

            Se han controlado 2004 recién nacidos a término (RNT) en dos etapas. La primera, de estudio, para determinar la eficacia predictiva de los métodos propuestos (610 RNT) y la segunda, de comprobación, para validarlos (1394 RNT). Todos ellos eran RN de ³ 37 semanas de gestación sometidos a observación por motivos diversos pero que finalmente nunca han presentado patología y cuyas características están resumidas en la Tabla I. La primera fase tuvo lugar entre el 20 de abril y el 20 de septiembre de 1998 (5 meses). En todos los RNT  se analizó la sangre de cordón (hematocrito, bilirrubina, grupo sanguíneo y factor Rh, test de Coombs directo) y se practicaron mediciones transcutáneas de bilirrubina a las 24, 48 y entre 60 y 96 horas de vida. En este momento, coincidiendo con la extracción sanguínea para el screening metabólico, se determinaba también la bilirrubina sérica. En 169 también se  recogió simultáneamente la bilirrubina sérica y transcutánea a las 24, 48 y 60 a 96 horas de vida, al estar sometidos a extracciones sanguíneas por otros motivos. Otras variables analizadas fueron: edad materna, paridad, instrumentación en el parto, tipo de lactancia, sexo, tabaquismo, momento de expulsión del meconio (antes o después de las 10 horas de vida) y porcentaje de pérdida de peso (inferior o superior al 10%).

La segunda fase – de comprobación – se desarrolló durante todo el año 1999. En ella se validaron  los  resultados obtenidos en la primera etapa: el valor predictivo  de la bilirrubina sérica > a 6 mg/dl a las 24 horas de vida, la transcutanea superior a 13 y la sérica superior a 9 mg/dl a las 48 horas de vida, aprovechando las muestras sanguíneas obtenidas por otros motivos y practicando la bilirrubina transcutánea a nivel esternal. Se determinó el porcentaje de pérdida de peso diario y total durante la hospitalización y su relación con la aparición de ictericia. Antes de efectuar las determinaciones se obtuvo el consentimiento informado de los padres.

            La bilirrubina sérica se determinó con el bilirrubinómetro Bil-Red y el índice transcutáneo de bilirrubina  se practicó con el bilirrubinómetro Minolta/Air-Shields JM-102 calibrado diariamente efectuándose siempre tres mediciones y utilizando la media. Estas cifras se correlacionaron con los valores séricos y se determinaron los coeficientes de variación porcentual (DS*100/media) para detectar problemas de aprendizaje en el uso del aparato y variabilidad de las cifras obtenidas según el nivel de bilirrubinemia (Tabla II).

            Se aceptó como “hiperbilirrubinemia significativa” una cifra de bilirrubina sérica ³17mg/dL entre el 2º y 4º día. Teniendo en cuenta esta cifra, se calcularon los valores predictivos de los diferentes métodos de screening (bilirrubinemia de cordón, bilirrubinemias séricas y mediciones transcutáneas en diferentes momentos evolutivos) tanto en los niños de la fase de estudio como de comprobación. El análisis de las variables consideradas en función de la presencia o no de hiperbilirrubinemia significativa se realizó con  la t de Student  o U Mann-Whitney para las variables cuantitativas y la chi-cuadrado o sus variantes para las cualitativas. Se aceptó como significativa una p<0.05.

 

Resultados

            En nuestro hospital la incidencia de un bilirrubinemia ³ 17 mg/dL en los primeros 4 días de vida en RN de ³ 37 semanas de gestación es del 2.95% en el primer periodo y 3.2% el segundo, con un 88.9% y 90% de lactancia materna respectivamente. La correlación global de la bilirrubina sérica y transcutánea es alta (n=996; r=0.92; y=5.916+0.804x; p<0.000). El análisis de los coeficientes de variación demuestra que existen leves problemas de aprendizaje no significativos (CV de 3.4±3.1% en 100 mediciones de los  50 primeros niños vs. los CV de 2.7±3.1% en 100 mediciones de los 50 últimos). Así mismo se detecta una discreta mayor variabilidad del aparato con los valores bajos del primer día respecto a los más altos del 3º día (CV de 3.3±3.2% en 100 determinaciones de primer día vs CV de 2.7±3% en 100 muestras del tercer día) sin diferencia significativa. En la tabla II se muestra que la mejor correlación fue siempre con la medición esternal y cuando los valores eran altos. Para cribar valores  de bilirrubina sérica ³13 mg/dL, el bilirrubinómetro transcutáneo muestra una sensibilidad del 98% y especificidad del 72%, pudiendo comportar un ahorro de un 56% de las determinaciones de bilirrubinemia (valores verdaderamente negativos).

            En la tabla III se resume la capacidad discriminante, en la fase de estudio, de las cifras de bilirrubina de cordón  sérica  y Tc a las 24 (23.8±1) y 48 (47.6±3) horas de vida. Los límites de bilirrrubina TC a las 24 y 48 horas predictora de ulterior hiperbilirrubinemia (³ 17 mg/dL)  se han situado en lecturas de 11 (bilirrubina sérica=6mg/dL) y 13 (bilirrubina sérica=9mg/dL) respectivamente. Se comprueba la nula capacidad predictiva de la bilirrubina de cordón y la buena predicción de la bilirrubinemia sérica  ³6 mg/dL (24 horas) y ³9 mg/dL (48 horas). La medición transcutánea a las 48 horas con punto de corte en 13 (equivalente a una bilirrubina sérica de 9 mg/dL) es útil como predictora de hiperbilirrubinemia ³17 mg/dL.

No se ha observado ninguna relación estadísticamente significativa, en la fase de estudio, entre los RNT con hiperbilirrubinemia significativa (18 RNT) y los que no la presentaban (592 RNT) respecto a la edad materna, paridad, instrumentación en el parto, tipo de lactancia, hematocrito de cordón, sexo, tabaquismo o tiempo de expulsión de meconio. En los RNT con hiperbilirrubinemia significativa fue más frecuente la pérdida de peso superior al 10% (50% versus 14%,  p=0.000).

La fase de comprobación validó, Tabla IV, con un mayor numero de niños  el valor de la bilirrubina sérica ³ 6 mg/dL  a las 24 horas de vida así como el de la bilirrubina sérica ³ 9  mg/dL o lecturas transcutaneas ³ a 13 a las 48 horas como predictivas de hiperbilirrubinemia significativa. El análisis de la pérdida ponderal diaria es superior significativamente el segundo, tercer día y en su total (p<0.05) en el grupo de niños con hiperbilirrubinemias significativas, pero su capacidad para ser utilizado como elemento predictivo nunca alcanza valores fiables. De esta forma incluso cogiendo las pérdidas diarias más altas,  75 percentil , la sensibilidad  de su capacidad predictiva oscila entre el 20% el primer día, 34% el segundo y 56% el tercero que es insuficiente para un método de sreening.

 

Discusión

            No existen muchos datos  sobre la frecuencia real  de las hiperbilirrubinemias significativas (³17 mg/dL) en los RNT lo que justifican la investigación en la propia comunidad. Bhutani  en USA halla un 4.5% de RNT que alcanzan o sobrepasan cifras de bilirrubina de 17 mg/dL (13) , Martinez  en Argentina el 12% (14), Sheidman en Israel el 1,7% (9) con una proporción de lactancia materna de 63%, 100% y 93% respectivamente. En nuestro hospital la incidencia de un bilirrubinemia ³ 17 mg/dL en los primeros 4 días de vida en RN de ³ 37 semanas de gestación oscila del 2.9% al 3.2%, según el año estudiado, con un porcentaje de lactancia materna cercano al 90%.

            La práctica de un alta precoz parece generar un mayor número de reingresos por hiperbilirrubinemia. El aumento del numero de reingresos es evidente si la comparación se establece entre los dados de alta antes de las 72 horas vs. los que se dan de alta a partir del tercer día (15,16), que sigue siendo la práctica  habitual en nuestro centro (media en partos vaginales: 74±11 horas).

El análisis del valor predictivo de la bilirrubina de cordón  no ha sido satisfactorio. Lo contrario ocurre con la bilirrubina sérica determinada a las 24 y 48 horas de vida. Su poder discriminante en los casos estudiados es muy alto evidenciándose, prácticamente sin falsos negativos, que  cifras de bilirrubina sérica superiores a 6mg/dL a las 24 horas y 9 mg/dL a las 48  horas de vida obligarían, en caso de alta precoz, al ulterior control de este RN por presentar un mayor riesgo de hiperbilirrubinemia significativa. Si se consideran los RN que a las 24 horas de vida presentan un bilirrubinemia ³6 mg/dL, se delimita una subpoblación en la fase de comprobación (191 de 423), que representa el 45% de RN y que en relación al total presenta una mayor posibilidad de alcanzar una hiperbilirrubinemia ³17 mg/dL (13% frente a 3.2%; OR =4.7; IC 95%: 2.6-8.1).

            El hecho de efectuar las determinaciones de bilirrubinemia a las 24 y 48 horas exactamente nos ha permitido situar las cifras de bilirrubina discriminantes en 6 y 9 mg/dL al final del primer y segundo día respectivamente, a diferencia de otros autores (8,9) que sitúan el punto de corte en 5 mg/dL el primer día, pero cuyas muestras sanguíneas son tomadas  en un amplio abanico de tiempo (20 a 28 horas de vida).

            Las mediciones del bilirrubinómetro transcutáneo muestran una buena correlación con la bilirrubina sérica y permiten un elevado ahorro de muestras de laboratorio. Muestra un buen poder discriminante para predecir hiperbilirrubinemias significativas si se utiliza a las 48 horas de vida. Un 50% de los recién nacidos con control transcutáneo de bilirrubina a las 48 horas presentaba una cifra ³13, equivalente a 9 mg/dL de bilirrubina sérica mientras que un 47% de los recién nacidos con control de bilirrubinemia a las 48 horas presentaba una cifra ³9 mg/dL.

.           En la práctica asistencial cotidiana es aceptable el  alta maternal precoz en los RN a término sin antecedentes patológicos siguiendo el protocolo descrito en la tabla V. Todo neonato dado de alta antes de las 72 horas de vida debería ser visitado por un profesional sanitario dentro de los 2-3 días posteriores al alta (16). Las altas maternales deberían postponerse en los niños con cifras de bilirrubina ³6 mg/dL el primer día, ³9 mg/dL el segundo o lecturas transcutáneas ³13 a las 48 horas,  para poder practicarles otra bilirrubinemia a las 48-72 horas de vida. Si la cifra de bilirrubina sérica el primer día es superior a 8 mg/dL no deben darse de alta y han de ser sometidos a un estudio más amplio (1).

            El tratamiento farmacológico de la ictericia puede en un futuro modificar y simplificar los parámetros requeridos para el alta precoz. La posibilidad de controlar la producción de bilirrubina con Sn-mesoporfirinas, un inhibidor de la hemooxigenasa, administradas en dosis única y pequeña (6 mmol/Kg) poco después de nacer, abre una nueva vía terapéutica (17,18). También están en estudio ciertas drogas con alta capacidad para aumentar la depuración hepática de la bilirrubina. Cabe citar el flumecinol, superior a los inductores conocidos y probablemente con menos efectos secundarios (19).


BIBLIOGRAFIA

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18. Kappas A, Drummond GS, Henschke C, Valaes T. Direct comparison of Sn-Mesoporphyrin, an inhibitor of bilirubin production, and phototherapy in controlling  hyperbilirubinemia in term and near-term newborns. Pediatrics, 1995;95:468-474.

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INDICACIONES DE LA FOTOTERAPIA Y LA EXANGUINOTRANSFUSIÓN EN EL TRATAMIENTO DE LA  ICTERICIA EN EL RECIÉN NACIDO

 

J. Figueras Aloy, X. Carbonell Estrany, JM. Rodríguez-Miguélez

 

Servicio de Neonatología. Institut Clínic de Ginecologia, Obstetrícia i Neonatologia. Hospital Clínic-Maternitat. Unidad Integrada de Pediatría. Universidad de Barcelona.

 

 

La ictericia en el recién nacido es una entidad clínica que se presenta con mucha frecuencia en las Unidades Neonatales. Frente a indicaciones de décadas pasadas, en las que se recomendaban tratamientos enérgicos por temor a la ictericia nuclear, con inicio de fototerapia (FT) precoz e indicación de exanguinotransfusión (ET) con niveles de bilirrubina de 20 mg/dL, en la actualidad se prefiere adoptar una actitud terapéutica menos agresiva. La ictericia nuclear es una situación infrecuente en las ictericias no hemolíticas y tiene pocas posibilidades de aparecer incluso con concentraciones séricas de bilirrubina por encima de las que previamente se consideraba que ponían al prematuro en situación de riesgo(1). De hecho secuelas atribuidas a la bilirrubina elevada se deberían a otros hechos acompañantes como la hemorragia intracraneal(2). Se especula también con el papel protector de la bilirrubina como potente antioxidante endógeno, y que una reducción de la misma podría favorecer las lesiones mediadas por radicales libres de oxígeno, como la retinopatía de la prematuridad(3). Se necesitan, de todas maneras, estudios más definitivos que permitan consensuar los tratamientos con FT y ET en el grupo de recién nacidos, especialmente los de muy bajo peso.

 

La ictericia en el recién nacido está relacionada, en la gran mayoría de casos, con el déficit de glucuronoconjugación en el hepatocito. En los neonatos a término enfermos y en los prematuros extremos hay circunstancias que pueden favorecer la permeabilidad de la barrera hematoencefálica, ya de por sí inmadura, y agravar la toxicidad de la bilirrubina sobre el tejido nervioso. Entre éstas cabe destacar el mayor riesgo de anoxia neonatal, hemorragia intracraneal, hipoxia, hipercarbia, acidosis, hipotermia, sepsis con meningitis e hipoproteinemia(4). También están expuestos a fármacos que compiten con la bilirrubina en su fijación con la albúmina y a un aumento de la reabsorción de bilirrubina del circuito enteroplasmático por el íleo propio del prematuro, favorecido por el ayuno y fármacos sedantes o analgésicos que frecuentemente precisan cuando están sometidos a ventilación mecánica.

 

La fototerapia (FT), con sus diferentes variedades, es la primera arma terapéutica con que se cuenta en la actualidad. En nuestro Servicio de Neonatología se utiliza una gráfica (figura 1) que tiene en cuenta para decidir el inicio de la fototerapia las horas de vida, peso de nacimiento y edad gestacional, y patología asociada. En los neonatos a término y sanos (>=37 semanas y >=2500 g) la curva sigue las indicaciones de la Academia Americana de Pediatría(5). En los prematuros moderados (31-36 semanas o peso entre 1500-2500 g) la curva también es equiparable a las cifras referidas en manuales de neonatología (Gomella(6), Cloherty(7)). En los prematuros extremos (<31 semanas o peso entre 1000-1500 g) ocurre lo mismo que en los prematuros moderados, pero sólo antes de las 48 horas; posteriormente la indicación de fototerapia es más restringida. En los neonatos con menos de 1000 g de peso se preconiza un uso más selectivo de la fototerapia que, según Perlman(8), se iniciaría a unos 6.4 mg/dL en las primeras 36 horas, 8.5 mg/dL entre 36 y 72 h, 10.5 mg/dL entre 72 y 120 h y por encima de 11.1 mg/dL posteriormente. La norma de sumar 2 puntos a la bilirrubina total obtenida en los neonatos con afecciones que permeabilizan la barrera hematoencefálica hace que las cifras de indicación de fototerapia sean muy similares a las de otros autores en estas patologías. En los prematuros, en caso de conflicto entre la edad gestacional y el peso de nacimiento (bajos pesos o pesos elevados para la edad gestacional) siempre prevalecerá la edad gestacional.

 

La retirada de la FT se planteará pasadas las 72 horas de vida, y se hará en los a término cuando la bilirrubina sea inferior a 15 mg/dL, en los prematuros moderados cuando alcance 12 mg/dL, en los prematuros estremos cuando descienda por debajo de 10 mg/dL y en los menores de 1000 g cuando sea de 9 mg/dL.

 

Para la practica de exanguinotransfusión (ET), con remoción de la bilirrubina sanguínea, en nuestro Servicio de Neonatología se siguen las indicaciones de la figura 1 antes reseñada. En los neonatos a término sanos se indicará la ET con bilirrubinemias a partir de 25 mg/dL a pesar de una fototerapia previa o superiores a 30 mg/dL si no ha existido tratamiento con fototerapia, si bien podría reconsiderarse su práctica si en las 3 primeras horas de fototerapia intensiva (mientras se espera disponer de la sangre de banco) se consigue una disminución de la bilirrubinemia de 1 mg/dL(5). En los prematuros moderados se indicará ET a una cifra de bilirrubina 5 puntos por encima de la tributaria de fototerapia. En los prematuros extremos la constante a sumar será 4, con lo cual las cifras obtenidas en las primeras 72 horas son similares a las descritas en la literatura(6,7). La ET se procurará evitar en los prematuros muy inmaduros (peso inferior a 1000 g), con trastornos iónicos, hemodinámicamente inestables o con enfermedad respiratoria grave, reforzando las medidas conservadoras, ya que en este grupo de pacientes el riesgo de practicar una ET puede superar el teórico beneficio de la misma. Por ello, aunque Hinkes(7) sugiere practicar ET a 10-12 mg/dL, la regla propuesta de sumar 3 puntos a la cifra indicadora de fototerapia hace que la indicación de ET se sitúe en 12 mg/dL a las 72 h (nivel similar al indicado por Perlman(8)), 14 mg/dL a las 96 horas y 15 mg/dL a las 120 h y posteriormente (cifras 1-2.5 mg/dL superiores a las de Perlman(8)).

 

 

BIBILIOGRAFÍA

 

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8. Perlman M, Kirpalani H, Schmidt B, James A. Guidelines for Neonatal Treatment. Toronto, Canadá. The Hospital for Sick Children. 1985.


 

 

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