LA
ASISTENCIA PEDIÁTRICA EXTRAHOSPITALARIA DEL SIGLO XXI
Elisa
Ortiz Gordillo
Para tratar sobre la pediatría extrahospitalaria del siglo XXI, debemos
en primer lugar analizar brevemente la pediatría del final del siglo XX y
valorar nuestro punto de partida. En los últimos años del milenio se han
experimentado grandes cambios en la asistencia extrahospitalaria de niños y
adolescentes. Partiendo de una época en que los niños eran atendidos por los
pediatras hasta los siete años de edad, se llega al momento actual en que se ha
ampliado la edad de la atención pediátrica hasta los catorce años, con una
mayor garantía para la asistencia en estas edades y vislumbrándose para el
nuevo siglo la ampliación a edades como los 16-18 años.
Al mismo tiempo se han producido cambios en las redes de asistencia en
atención primaria, tras la creación
de centros de salud nuevos en los barrios periféricos de las grandes ciudades y
en los núcleos rurales y la reconversión de la mayoría de los ambulatorios en
centros de salud.
Analizaremos
la situación actual y valoraremos el futuro que nos aguarda en diferentes
aspectos de la asistencia y de la atención al niño:
1.
Aspectos organizativos.
2.
Aspectos asistenciales.
3.
Aspectos sociales.
4.
Aspectos preventivos y de educación sanitaria.
5.
Aspectos docentes.
6.
Relación con otros niveles asistenciales.
7.
Nuevas tecnologías aplicadas a la pediatría extrahospitalaria.
8.
Relaciones con la administración.
1.ASPECTOS
ORGANIZATIVOS
Lo más adecuado sería mantener todo aquello que ha demostrado que
funciona bien e intentar mejorar en los aspectos más deficitarios.
Las características de nuestra población a atender se han ido
modificando enormemente en los últimos años, no sólo desde el punto de vista
demográfico, sino en sus expectativas y
modos de funcionamiento (1). La socialización de la asistencia sanitaria ha
facilitado la atención médica a todos los niveles sociales, al mismo tiempo
que ha generado la masificación de las consultas y el deterioro de la relación
médico-familia-enfermo (2). Un reto para el próximo siglo es mejorar la atención
al paciente y poner los medios adecuados para evitar la masificación (contando
con la ayuda de la administración para adecuar las plantillas a las nuevas
exigencias).
2.ASPECTOS
ASISTENCIALES
Hace unas décadas el objetivo fundamental de la pediatría era combatir
la alta mortalidad infantil y estaba orientada hacia las afecciones responsables
de ella, cómo las enfermedades infecciosas y los trastornos nutritivos (3). Sin
embargo, en los últimos años se han producido, y se producirán en los
venideros, transformaciones en la clínica pediátrica, con grandes cambios en
la patología, habiendo enfermedades que tienden a desaparecer y en cambio otras
están presentando una incidencia creciente cómo los procesos alérgicos,
inmunitarios, las neoplasias, la yatrogenia, la patología psicosomática, la
obesidad, las hiperlipoproteinemias y las secuelas de accidentes (2). Al mismo
tiempo se están produciendo cambios por disminución de la natalidad y por el
aumento de la edad pediátrica, con el nuevo reto de la adolescencia, que
condicionaran la necesidad de formación en ésta etapa de la vida, así cómo
adaptación de nuestras consultas y de un aprendizaje en entrevista clínica con
adolescentes. Los pediatras de atención primaria tendremos que ampliar nuestra
formación en los problemas más frecuentes a éstas edades, cómo son los
trastornos del crecimiento, ortopédicos, nutritivos, de desarrollo puberal,
embarazo en adolescentes, enfermedades de transmisión sexual, problemas
de maduración y de adaptación psicosocial y patología psicosomática (4).
Debemos también considerar la atención en otros aspectos a los que se
les ha dedicado poco interés, y de forma desigual en las diferentes comunidades
autónomas:
1.
Salud mental infantil.
2.
Salud buco-dental.
3.
Atención a niños con trastornos sensoriales, fundamentalmente
orientados a la detección precoz de defectos auditivos y visuales (5).
4.
Continuidad de la atención
en el medio extrahospitalario de los niños que han sido dados de alta de los
hospitales y que necesiten posteriores seguimientos. (6).
5.
Asistencia a niños con problemas crónicos de salud, recordando que el
pediatra extrahospitalario es un eslabón esencial, sin cuya participación no
es posible la correcta asistencia, atención y seguimiento del paciente pediátrico
crónico (7)
3.ASPECTOS
SOCIALES
En el ámbito social se han experimentado grandes cambios a los que
tendremos que adaptarnos los pediatras de atención primaria. Por una parte los
cambios habidos en los últimos años a nivel de las unidades familiares; cada día
es más frecuente la existencia de familias monoparentales y disociadas, la
atención a niños adoptados y en situaciones de acogimiento. También debemos
considerar la necesidad cada vez mayor de atención a grupos marginales y
concretamente al niño inmigrante, siendo conscientes de que la tendencia
futura será el aumento de la inmigración, con problemas de alta incidencia de
situaciones de irregularidad, grave problemática socio-sanitaria, gran
vulnerabilidad y numerosos riesgos inherentes a las deficientes condiciones
sociofamiliares (8). Tendremos en cuenta los diferentes hábitos
culturales de cada etnia y debemos conocer la morbilidad que suele afectar a éstos
pequeños, enfermedades poco habituales en nuestro medio, escasa o nula
cobertura vacunal, malnutrición y problemas relacionados con la salud mental.
También debemos recordar que los pediatras tenemos que prestar una asistencia
integral a estos niños, cuyos derechos están garantizados por la Ley Orgánica
de Protección Jurídica al Menor (9).
4.ASPECTOS
PREVENTIVOS Y EDUCACIÓN SANITARIA
Dentro de las actividades de promoción y prevención debemos prestar
especial interés a la educación sanitaria, ya que en los últimos años, a
pesar de los medios de comunicación cada vez más sofisticados y extendidos no
se ha alcanzado un adecuado nivel de educación sanitaria de la población. Los
medios de comunicación (y en ocasiones hasta los mismos profesionales
sanitarios) más que informar lo que han hecho es favorecer la alarma social
ante cualquier evento relacionado con la salud.
Por otra parte el niño se ha convertido, dadas las bajas tasas de
natalidad, en un bien escaso y las
familias han aumentado sus niveles de exigencia ante cualquier mínima molestia
del niño (2). Por ello sería conveniente que en los próximos años dediquemos
algún esfuerzo a informar adecuadamente a las familias sobre problemas normales
o paranormales del niño, a aumentar sus conocimientos sobre autocuidados y
darles más autonomía a los padres. Otro aspecto en el que deberíamos incidir
es sobre la adecuada utilización de los antibióticos, por una parte para
disminuir su uso en casos innecesarios y por otra para conseguir un cumplimiento
adecuado, responsabilizando a los padres de su buen uso. (10).
Otros aspectos que debemos mejorar
son la cobertura vacunal en
los sectores marginales de la población, la educación sanitaria dentro del
programa de salud escolar, la prevención de la enfermedad cardiovascular,
incidiendo fundamentalmente sobre los factores de riesgo cómo la obesidad,
sedentarismo, dieta inapropiada y tabaquismo (11) y en el aspecto de la nutrición
infantil conseguir para el próximo milenio unos objetivos cómo una alimentación
adecuada en los sectores más desfavorecidos de la población y en otros
sectores una disminución de la ingesta de azúcar, grasas, colesterol, sodio y
un mayor consumo de frutas, verduras y un aporte de calcio adecuado en
adolescentes (12).
5.ASPECTOS
DOCENTES
Una de las primeras obligaciones de la enseñanza de la pediatría es
conocer al niño normal y saber distinguir lo normal de lo patológico para con
ello dar respuesta a las familias sobre numerosas consultas que hoy se plantean
por hechos parafisiológicos (2) y consideramos que el pediatra de atención
primaria puede realizar una labor importante tanto en la docencia de pregrado
como de postgrado (Residentes de Medicina de Familia y de Pediatría).
Es de esperar que en los próximos años se produzcan una serie de
cambios docentes:
1.
Preparar de una manera adecuada a los médicos para la complejidad
creciente de la medicina, así cómo contemplar nuevos métodos de enseñanza en
los que participe más el alumno (cómo las clases tutorizadas) y que se valoren
no sólo los conocimientos, sino las actitudes y habilidades adquiridas.
2.
Participación en la docencia de los pediatras extrahospitalarios: En
E.E.U.U. la pediatría está incrementando el uso de experiencias basadas en el
ámbito extrahospitalario, cómo parte integral de la formación de los
estudiantes de Medicina y residentes. Se cree que éste método favorece que un
mayor número de médicos elijan la dedicación a la medicina de atención
primaria (13). Nosotros lo
hemos comprobado, concretamente con los médicos de familia (gran proporción de
los estudiantes de Medicina que hicieron sus prácticas en nuestro Centro de
Salud eligieron Medicina de familia cómo especialidad).
Sin embargo, hasta ahora, la enseñanza de la especialidad de Pediatría
ha estado basada casi exclusivamente en la asistencia de grandes hospitales y en
subespecialidades pediátricas. Paradójicamente, la mayoría de éstos
residentes serán en el futuro pediatras extrahospitalarios. De ahí la
importancia de ofrecerles una enseñanza basada en la atención de la comunidad,
al niño en su entorno y orientar la docencia hacia los aspectos preventivos y
de salud pública (13) y resaltar el valor de la incorporación de pediatras
extrahospitalarios en las actividades de un departamento académico (14), basándose
en el concepto de que los profesionales extrahospitalarios son clínicos hábiles,
con facilidad para la comunicación médico-paciente y profesor-alumno y que
forman, en algunos países y en algunos departamentos de nuestro país, parte
integral y valiosa del claustro docente y que poseen conocimiento, habilidades y
actitudes que son importantes para la educación de estudiantes y residentes
(13).
6.RELACIÓN
CON OTROS NIVELES ASISTENCIALES
Uno de los problemas más inquietantes de la pediatría actual y que
esperamos se solucione en los próximos años, es la escasa relación entre los
diferentes niveles asistenciales, tanto con el
segundo nivel, cómo con el nivel hospitalario. En encuestas de atención
al usuario el segundo nivel o nivel especializado es el que proporciona menores
índices de satisfacción (1) y con respecto al nivel hospitalario llama la
atención la escasa coordinación con el nivel primario, algo que sería
deseable para garantizar la continuidad de la asistencia recibida por los niños
en el hospital (6). Sería deseable una relación más estrecha entre
especialistas-pediatra generalista y entre el hospital y los centros de atención
primaria, con creación de cauces de comunicación, informes de alta de
pacientes hospitalizados dirigidos al pediatra del niño, comunicación interna
a través de intranet
y actividades conjuntas.
Otro punto que no debemos pasar por alto, es que, para que el niño
reciba una atención integral desde el punto de vista bio-psico-social, el
pediatra debe conocer todos los recursos existentes en su área de trabajo y contar con la colaboración de
equipos multidisciplinarios, así como estar conectados con las escuelas y con
todo lo que rodea al mundo del niño y
del adolescente.
7.NUEVAS
TECNOLOGÍAS APLICADAS A LA PEDIATRÍA EXTRAHOSPITALARIA
Esperamos
que en breve podamos contar con la informatización de todos los centros de
atención primaria y que tengamos acceso a información científica actualizada
para poder aplicar la medicina basada en la evidencia a nuestra práctica, con
objeto de conseguir una atención más personalizada y una medicina centrada en
el paciente, que cuente con la opinión de éste en la toma de decisiones.
Concretamente en nuestro Distrito Sanitario se ha iniciado una experiencia
pionera de implicación de los profesionales sanitarios en la mejora de la
efectividad clínica en atención primaria (Proyecto MECAP).
8.
RELACIONES CON LA ADMINISTRACIÓN
Existe
la idea, por ambas partes, de mejorar la comunicación entre los profesionales
de la salud y la administración sanitaria. Concretamente el Servicio Andaluz de
Salud ha creado Webs externas cómo espacio informativo para todos los
profesionales (1), sin embargo consideramos que para los próximos años será
imprescindible que se cumpla el objetivo de una comunicación más directa.
En el ámbito de aquellas comunidades autónomas que aún no tienen
Tarjetas Sanitarias Individuales (TIS) será necesaria su implantación para
conocer el número real de pacientes a los que tenemos que atender cada
profesional.
Y para finalizar podemos asegurar que el futuro de la pediatría
extrahospitalaria del siglo XXI, será el que nosotros vayamos labrando con
nuestro esfuerzo y dedicación.
BIBLIOGRAFIA
1
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S.A.S.
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2
Cruz, M. Bases de la enseñanza de la pediatría. XXVII Congreso de la AEP.
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3
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Vox Paediatríca, 1998, 6,1,13-27.
4
Horizontes pediátricos ante el nuevo milenio. XX Congreso Nacional
Extraordinario de Pediatría. Málaga. An Esp Pediatr 1998.Libro de Actas,
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5
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Vox Paediátrica, 1999, 7, 1, 56-67.
6
Ortiz Gordillo, E. Análisis de la continuidad de la atención en el medio
extrahospitalario. XIII Congreso de Pediatría Social. Sevilla. An Esp Pediatr,1997;
supl 108: 74-75
7
Delgado Rubio A. XX Congreso Español
Extraordinario de Pediatría. Forum 1998, 373, 11-12.
8
Gómez de Terreros, I. El
pediatra ante los niños de familias inmigrantes. An Esp Pediatr 1999, 51,
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9
Ley 1/1996 de 15 enero, de Protección Jurídica
del Menor, de Modificación Parcial del Código Civil y de la Ley de
Enjuiciamiento Civil. Ministerio de Asuntos Sociales. BOE nº 15 de 17 de enero
de 1996.
10
Prandi, F. Importancia del cumplimiento del tratamiento antibiótico en pediatría
extrahospitalaria. IX Congreso Nacional de la Soc. de Pediatría
Extrahospitalaria de la AEP.Las Palmas de Gran Canaria. An Esp Pediatr, 1995,
supl 74,122.
11
Sanjurjo, P. Importancia del pediatra en la prevención de la enfermedad
cardiovascular. XI Congreso de la Soc. de Pediatría Extrahospitalaria de la AEP.
An Esp Pediatr, 1997, Supl 102, 55-58.
12
Sarría, A., Moreno, L.A., Bueno, M. Objetivos de la nutrición infantil ante un
nuevo milenio. Pediatría Integral. Gastroenterología y Nutrición pediátrica.
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13
De Witt, T.G. Educación pediátrica en ámbitos extrahospitalarios. IX Congreso
Nacional de La Soc. de Pediatría
Extrahospitalaria de la AEP. An
Esp. Pediatr 1995, supl 74,119-122.
14
Brofman, G., Stapleton F.B. Integration of comunity pediatrics into academic
department. Pediatrics
1995, 1,85-88.