Julia
García-Consuegra Molina
Unidad
de Reumatología Pediátrica
Hospital
Universitario La Paz. Madrid
El
diagnóstico de las enfermedades reumáticas se basa en el reconocimiento de
determinados signos clínicos, entre los que se encuentran las alteraciones cutáneas.
El espectro de estas es muy amplio, por lo que es conveniente agruparlas según
sus características morfológicas para orientar el diagnóstico. A continuación
se describen las principales lesiones cutáneas y las entidades clínicas que
pueden ocasionarlas.
Exantema.
Se
define como una erupción aguda generalizada. La mayoría de las enfermedades víricas
de la infancia cursan con exantemas típicos y en ocasiones con artritis, bien
en el proceso agudo o con posterioridad (artritis por varicela, rubeola, etc).
También algunas infecciones bacterianas, como la endocarditis por diferentes gérmenes
y la meningococemia, presentan con frecuencia exantema y pueden ocasionar
artritis. Las reacciones a fármacos dan lugar a exantemas generalizados y
ocasionalmente a artralgias o inflamación articular franca.
La
enfermedad de Kawasaki, que con frecuencia evoluciona con artralgias-artritis,
debuta igualmente con unas alteraciones mucocutáneas que forman parte de los
criterios dignósticos. Coincidente con la fiebre aparece un exantema en tronco
que puede extenderse a cara, extremidades y región perineal. Es un rash
polimorfo con elementos maculares, papulares, a veces purpúricos y con
frecuencia de aspecto escarlatiniforme. En palmas y plantas aparece un eritema
rojo violáceo con edema doloroso. Estas alteraciones cutáneas se acompañan de
eritema en labios y orofaringe, con lengua de aspecto aframbuesado, así como un
enrojecimiento conjuntival, sin exudado purulento. Pasados unos dias del proceso
agudo (2ª a 3ª semana) se presenta una descamación característica comenzando
en los bordes de las uñas de manos y pies que se extiende proximalmente
afectando incluso a las palmas y
plantas.
Entre
las enfermedades propiamente reumáticas, la artritis idiopática juvenil
(llamada también artritis crónica juvenil o artritis reumatoide juvenil) en su
forma sistémica, se caracteriza por un exantema asalmonado, evanescente, que se
exacerba con los picos febriles propios de la enfermedad y que aparece con mayor
intensidad en tronco y en raices de miembros, siendo en ocasiones pruriginoso.
El
lupus eritematoso sistémico (LES) y la dermatomiositis tienen también
exantemas con unas peculiaridades determinadas (Tablas 1 y 2).
Son lesiones elevadas, menores de 1cm de diámetro (pápulas) ó mayores (placas), asociadas a descamación. Aparecen principalmente en la Artropatía Psoriásica, en la enfermedad de Reiter, en el lupus eritematoso (lupus discoide y lupus cutáneo subagudo) y en el lupus neonatal.
Son lesiones, en general eritematosas, que forman anillos, arcos, figuras geográficas, etc. Los más representativos son:
· Eritema marginado. Aparece en la fiebre reumática, con lesiones inicialmente máculares que en el trascurso de horas se aclaran en el centro y se extienden periféricamente. Las lesiones pueden coalescer dando lugar a curvas irregulares. Desaparece en pocos dias. Es dificil verlo, además de por la escasa incidencia de la enfermedad en nuestros dias, por su corta evolución. Debe diferenciarse de algunas urticarias con lesiones serpiginosas donde la presencia de habones aclara el diagnóstico.
·
Eritema crónico migrans. Característico de la enfermedad de Lyme,
producida por la Borrelia Burgdorferi. Comienza
como una mácula o pápula que se extiende periféricamente con aclaramiento
parcial central. Alcanza dimensiones de hasta 30 cm. Se localiza
preferenciamente en región inguinal, muslo o axila. No es doloroso ni
pruriginoso. Suele acompañarse de fiebre, dolor musculo-esquelético y sindrome
pseudo gripal. Desaparece en el trascurso de 3-4 semanas. En 1/3 de los casos se
recoge el antecedente de la picadura de garrapata. La artritis aparece en la
fase tardía de la enfermedad (2-14 meses) y simula una forma pauciarticular de
artritis crónica juvenil, afectando con mayor frecuencia a la rodilla.
·
Lupus cutáneo subagudo. Las lesiones se inician en forma de máculas
o pápulas eritematosas, en ocasiones descamativas, con tendencia al crecimiento
periférico. Tienen tambien tendencia a coalescer formando lesiones anulares y
policíclicas. Afectan a cara, escote, espalda y zonas de extensión de miembros
superiores. Empeoran con la luz solar y curan tras varias semanas o pocos meses
sin dejar cicatriz.
Son lesiones elevadas que pueden coalescer formando placas. Su localización, consistencia y color son la clave del diagnóstico:
· Nódulos reumatoides. Del mismo color que el resto de la piel, aparecen en las zonas de extensión de miembros superiores y en el cuero cabelludo. Se ven en un 10 % de pacientes con fiebre reumática, en algunos casos de artritis idiopática juvenil, en su forma poliarticular asociada a factor reumatoide. Cuando no se asocian a ninguna enfermedad subyacente se les denomina nódulos reumatoides benignos.
· Nódulos subcutáneos. De coloración roja o rojo-violácea. Cuando se presentan en la infancia el diagnóstico más probable es el de eritema nodoso, cuya etiología es múltiple.
· Calcinosis. Son lesiones duras que pueden drenar material blanco, cálcico. Aparecen con relativa frecuencia en la dermatomiositis de evolución tórpida. A veces se sobreinfectan por St. Aureus.
Púrpura.
Producida por la extravasación de sangre desde los vasos. Existen dos clases de púrpura asociadas a enfermedades reumáticas, la debida a trastornos de la coagulación (trombopenia asociada al LES, etc), que ocasiona equimosis y/o petequias no palpables y la secundaria a vasculitis, que da lugar a una púrpura “palpable”. El prototipo de esta última en la infancia es el síndrome de Schönlein-Henoch. Las lesiones que se presentan en esta entidad son diversas, definiéndose como una púrpura urticarial, en las que el color de las manchas varía entre el rojo violáceo al marrón, según el estado evolutivo. Se localizan en miembros inferiores y nalgas. Con frecuencia se acompaña de edema doloroso en dorso de manos y de pies, en escroto, alrededor de los ojos y en cuero cabelludo. En los niños menores de 2 años el edema puede ser el signo más llamativo y el exantema purpúrico es más intenso en cara, pabellones auriculares y miembros superiores.
Telangiectasias
Son vasos sanguineos superficiales dilatados. Aparecen en la Esclerodermia, en la Dermatomiositis y en el LES. Se localizan en la cara, mucosa oral y manos. La morfología de estas dilataciones, junto con otras alteraciones de los capilares, en la zona subungueal (hemorragias, ausencia de capilares, etc), examinadas mediante capilaroscopia, son de utilidad en el diagnóstico diferencial.
Tanto la hiper como la hipopigmentación son frecuentes en la esclerodermia, bien en las formas localizadas, esclerodermia lineal, en placas o morfea, como en la difusa, esclerosis sistémica y síndrome de CREST (calcinosis, fenómeno de Raynaud, alteración de la motilidad esofágica, esclerodactilia, telangiectasia). También se observan ocasionalmente en las formas residuales de las pápulas de Gottron, típicas de la dermatomiositis.
Es uno de los síntomas del lupus eritematoso sistémico. Se presenta en fases de actividad de la enfermedad y es reversible dado que no se produce pérdida del folículo piloso. En el lupus discoide, sin embargo se produce una inflamación seguida de fibrosis del cuero cabelludo, lo que ocasiona pérdida de los folículos pilosos y alopecia cicatricial.
Asi mismo placas de alopecia acompañan las formas localizadas de esclerodermia (morfea) que afecten al cuero cabelludo.
En las enfermedades reumáticas son una consecuencia de la vasculitis, bien de las leucocitoclásticas o de las vasculitis necrotizantes. Con cierta frecuencia se ven en el LES, en las formas crónicas de la dermatomiositis y en la esclerodermia sitémica. Excepcionalmente puede aparecer en algún caso de púrpura de Schonlein-Henoch. Se localizan preferencialmente en las partes acras de los miembros, codos y pabellones auriculares.
La más características son las que aparecen en el lupus eritematoso sistémico y en la dermatomiositis (Tablas 1 y 2).
Es una alteración de la coloración de la piel en las zonas distales de manos y pies, producida por un trastorno de la vascularización. Consta de tres fases: palidez, cianosis y eritema reactivo. Se exacerba con el frio y es doloroso. En las formas graves puede ser continuo. Se asocia a la esclerodermia sistémica (esclerosis sistémica y síndrome de CREST) y al LES. Cuando no se encuentra enfermedad asociada se le denomina Síndrome de Raynaud. Debe diferenciarse de la acrocianosis constitucional que es una alteración benigna, relativamente frecuente en la adolescencia.
REFERENCIAS
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2.
Jacobs JC: Systemic lupus erythematosus. En Jacobs JC: Pediatric
Rheumatology for the practitioner. Second edition. Springer-Verlag. New York.
1993:527-555.
3.
Cassidy JT, Petty RE: Systemic lupus erythematosus. En Cassidy JT, Petty
RE: Textbook of Pediatric Rheumatology. Third edition. Saunders Company.
Philadelphia 1995:323-364.
4.
Merino Muñoz R, Espinosa Román L, Méndez Gallego S, Garcia-Consuegra
Molina J. Lupus eritematoso sistémico en la infancia. Estudio evolutivo de 18
pacientes. An Esp Pediatr 1994;41:391-394.
5.
Cassidy JT, Petty RE: Systemic lupus erythematosus. En Cassidy JT, Petty
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6.
García-Consuegra J, Merino MR. Dermatomiositis infantil. Rev Esp
Reumatol 1991;18:398-403
Tabla
1. Manifestaciones mucocutáneas del Lupus Eritematoso Sistémico
|
Exantema
malar Fotosensibilidad Lupus
discoide Lupus
subagudo Eritema
palmar Eritema
generalizado Urticaria |
Lívedo
reticularis Púrpura Alopecia Paniculitis Vasculitis Ulceras
orales y nasales Fenómeno
de Raynaud |
Tabla
2. Lesiones cutáneas de la Dermatomiositis
|
Coloración
violácea periocular |
Úlceras
cutáneas |
|
Eritema
malar |
Lipoatrofia |
|
Eritema
en V en cuello y tórax |
Calcinosis |
|
Lesiones eritemato-descamativas sobre: codos, rodillas, maleolos, nudillos (pápulas de Gottron) Hipo-hiperpigmentación |
Manos
de “mecánico” Edema
palpebral Fotosensibilidad |