MESA REDONDA: “Enfoque actual de la patología prevalente en el niño en situación crítica”

 

Moderador: José Mª Martinón Sánchez

 

 

Correspondencia:

José Mª Martinón Sánchez

Hospital Clinico Universitario

Servicio de Críticos y Urgencias Pediátricas

Travesia de la Choupana, s/n

15700 Santiago de Compostela

Teléfono 981950610

FAX 981950596

E-mail:pdjmms@uscmail.usc.es

Fecha de envío: 28 de Abril de 2000


”Enfoque actual de la patología prevalente en el niño en situación crítica"

J.M. Martinón Sánchez

Servicio de Críticos y Urgencias Pediátricas. Departamento de Pediatría. Hospital Clínico Universitario. Santiago de Compostela

 

Introducción

          Es un realidad que aun hoy, en el año 2000, la medicina intensiva pediátrica puede considerarse como una especialidad "nueva" y con un futuro prometedor (1); esta afirmación se basaba en que, desde el inicio del desarrollo de las técnicas específicas para niños de asistencia y control de las funciones orgánicas y la tipificación de salas diferenciadas para este fin, hasta la estructuración de la disciplina como tal, no transcurrieron más de dos décadas. Sin embargo, en éste periodo de tiempo, se ha producido una evolución bio-tecnológica tal, que los cuidados intensivos pediátricos han cambiado en gran medida sus conceptos, han adoptado nuevas metodologías y nos han impuesto, a los que nos dedicamos a esta especialidad, una puesta al día constante.

          Esta área de capacitación pediátrica, concebida como medicina a pie de enfermo con seguimiento de constantes 24 horas sobre 24, fue pionera en conceptos en la actualidad aceptados y adoptados por otras disciplinas biomédicas: la obtención continua de parámetros orgánicos, sentó las bases de la moderna cronobiología; el conocimiento inmediato de valores clínicos y bioquímicos, cambió fórmulas y formas terapéuticas; el mantenimiento del equilibrio orgánico, fue y es el soporte base postquirúrgico de intervenciones “mayores” y trasplantes de órganos.

                    Buenas muestras de ello son: el incremento del número y sobre todo de la calidad, de las  unidades asistenciales dedicadas a los niños en situación crítica; la tipificación de técnicas y sistemas concebidos para niños; el incremento de bibliografía contrastada; la inclusión en los nuevos planes de estudios, de temas dedicados a las urgencias vitales en Pediatría y la calidad y cantidad de programas de formación específicos (1-10).

          Existe una simbiosis evidente entra la medicina intensiva de adultos y la pediátrica, pero lejos de lo que podría parecer y algunos consideran, no es ésta última la que recibe la totalidad de los conocimientos de la primera. A través de "nuestros niños" se desarrollaron nuevas y actuales técnicas ventilatorias, como la aplicación inicial de la respiración de alta frecuencia y la oscilatoria; nuevas técnicas de monitorización incruenta de gases, de medición de presiones (presión intracraneal transfontanela, que permitió el desarrollo de los sensores de fibra óptica); la exanguinotransfusión; nuevos fórmulas famacológicas, como el surfactante exógeno, el oxido nítrico, el heliox, etc (9-17).

          El intensivista pediátrico se ha convertido en un constante innovador y comunicador; comunicador y receptor de experiencias que ha de contrastar con las de otros especialistas. La riqueza e inmensidad que supone una medicina multidisciplinaria como la intensiva, exige un auténtico "ejercicio de estilo", que se logra huyendo de personalismo y buscando como único fin el mejor cuidado del niño en situación crítica. Un buen medio de lograrlo es a través de los Grupos de Trabajo temáticos, que con su dedicación y conocimientos expertos en determinadas materias, sientan las bases de actuación, nos ofrecen guías fiables y consiguientemente minimizan los márgenes de error.

          Ejemplo magnífico de lo hasta ahora expuesto y su mejor refrendo, son los numerosos trabajos de investigación desarrollados por grupos españoles de intensivistas pediátricos, en la totalidad de  los capítulos que son la base de esta área de capacitación; el factor impacto logrado por sus constantes publicaciones; los tratados últimamente escritos (1-14) y la calidad de las aportaciones a los programas científicos de  reuniones y congresos nacionales e internacionales, son el mejor aval a esta afirmación.

Fue así  que al plantearnos la aportación en este Congreso, de una muestra de los avances acontecidos en los últimos tiempos en nuestra especialidad, ante nuestros colegas de otras áreas pediátricas, no tuve duda al recurrir a aquellos que, en su experiencia,  tiene hoy una visión clara y actual, sobre unos "items" clave de la asistencia al niño en situación crítica.

El mantenimiento del niño donante de órganos y los criterios de selección del donante, es un punto básico que debe preocupar y ocupar a cualquier pediatra; de ello dependerá la supervivencia de niños en estados clínicos de máximo compromiso y sobre ello, versará la aportación en el tema del Dr. Juan Iglesias Berengué, Jefe del Servicio de Cuidados Intensivos Pediátricos del Hospital “Vall d´Hebrón” de Barcelona, cuya amplia experiencia podremos contrastar (12).

La obstrucción aguda de la vía aérea en el niño, sigue siendo un problema de “todos los días”, que exige ser protocolizado. Si alguien está sensibilizado con el problema y puede abordarlo con autoridad, es sin duda el Dr. Custodio Calvo Macias, que como coordinador del Grupo de Trabajo Español de Reanimación Cardiopulmonar Pediátrica (10) y actual Presidente de la Sociedad Española de Cuidados Intensivos Pediátricos de la AEP, ha sido el artífice de un programa, que considero con sinceridad, es digno de toda admiración.

Por último si existe un tema actual de difícil abordaje y controvertido en sus aspectos diagnósticos y terapéuticos, este es el traumatismo craneal en el niño. El nuevo concepto de “monitorización cerebral”, ha abierto el camino a una racionalización de su enfoque. Es el Dr. Carlos Ormazábal Ramos, del Hospital Universitario de Tenerife, quien nos presentará el como manejar inicialmente esta situación clínica, desde sus amplios conocimientos del tema y con su conocida habilidad docente y dialéctica.    

 

BIBLIOGRAFIA

1.     American Academy of Pediatrics, Committe on Pediatric Emergency Medicine, Guidelines for Pediatric Emergency Care, 1995,96-3:526-37

2.     American Academy of Pediatrics, Committe on Pediatric Emergency Medicine, Consensus Report fr Regionalization of Services for Critically Ill Injured Children, 2000,105-1:152-55

3.     Martinón JM, Visión actual y perspectivas de futuro de la Medicina Intensiva Pediátrica. Anales Españoles de Pediatría, 1997, 47-5:1-5.

4.     Slonim A, Patel K, Ruttmann U y Pollack M, The impact of prematurity: A perspective of pediatric intensive care unit, Crit Care Med 2000,28-3:848-53.

5.     Kanter RK, Post-intensive care unit pediatric hospital stay and estimated cost, Crit Care Med 2000,28-1:220-23.

6.     Rogers M, Testbook of Pediatric Intensive Care, Willians and Wilkins, 1997, Baltimore.

7.     Fuhrman B y Zimmerman J, Pediatric Critical Care, Mosby Year Book, 1994, St Louis.

8.     Lopez-Herce J, Sancho L y Martinón JM, Study of paediatric intensive care units in Spain, Intensive Care Med, 2000, 26-1:62-75

9.     Rodriguez Núñez A, Martinón JM. Cuidados intensivos pediátricos. Evaluación de un año en nuestra Unidad. Anales de Cuidados Intensivos, 1993, 7-4:190-92.

10.  Calvo C, Reanimación cardiopulmonar en pediatría (grupo de trabajo de RCP, de la SCIP, Medicina Intensiva, 1994, 18-8:234-47.

11.  Martinón JM, Rodriguez Núñez A y Martinez Soto I, Monitorización cerebral en la encefalopatía hipóxico-isquémica. Anales de Cuidados Intensivos, 1994, 7-5:249-53.

12.  Iglesias J, Roqueta J, Moreno A y Ortega J, Tratamiento del shock séptico en Pediatría, en Avances en el tratamiento del niño criticamente enfermo, J. Casado, 1994, Madrid.

13.  López-Herce J, Carrillo A y Alcaraz A, Oxido nítrico: alteraciones en patología humana y utilidad terapéutica en el tratamiento de la enfermedad pulmonar en la infancia, An Esp Pediatr, 1994; 41:293-308

14.  Martinón JM, Martinez Soto I, Rodriguez Nuñez A, Nutrición enteral y parenteral. Perspectivas de uso domiciliario. Actualidad Nutricional, 1992, 12:50-5.

 

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