MESA
REDONDA DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE PEDIATRÍA EXTRAHOSPITALARIA DE LA A.E.P.
Título:
“PREVENCIÓN DE CONDUCTAS GENERADORAS DE PATOLOGÍA CRÓNICA”
Moderador:
Dr.
José del Pozo Machuca
Introducción:
Desde
nuestra perspectiva de pediatras de Atención Primaria; cuando se pretende
alcanzar un óptimo estado de salud para la población en general, tendremos que
aceptar que no nos referimos sólo al momento actual de la vida del sujeto -edad
pediátrica-, sino que también, y fundamentalmente, hemos de prever la
posibilidad de evitar situaciones patológicas crónicas, psíquicas o físicas,
en periodos posteriores de la vida, debiendo aspirar, como objetivo prioritario,
a adoptar actitudes de prevención de conductas y hábitos que puedan producir
situaciones patológicas crónicas en estadios posteriores de la vida que
engloban la propia infancia, la adolescencia y la edad adulta.
Cambia
la sociedad, cambian las costumbres, cambian los hábitos y emergen situaciones
nuevas que pueden conducir a enfermedades y nuevas patologías que pudieron ser
evitadas, simplemente, con la corrección de conductas y hábitos pernicioso
desde antes, incluso, de la concepción hasta el periodo de la adolescencia.
Hoy
se admite, y con razón, que “el niño
es el padre del adulto” y, desde nuestra perspectiva de pediatras
responsables de la atención intengral del sujeto pediátrico, niño y
adolescente, hemos de admitir la repercusión que los hábitos, en las primeras
etapas de la vida, comportan situaciones de salud o enfermedad en los estadios
posteriores.
No
cabe la menor duda de que la carga genética juega un extraordinario papel en la
situación de salud o enfermedad teniendo en cuenta que “la enfermedad no la tiene quien quiere sino quien puede”. Y, en
este contexto, podríamos afirmar también que, a la indudable predisposición
genética, se unen igualmente también factores de extraordinaria
responsabilidad, en la etiología
de determinadas enfermedades crónicas en cuya génesis intervienen, sin duda
alguna, factores extrínsecos, fácilmente modificables con el simple cambio o
supresión de hábitos de conducta insalubles.
El
extraordinario desarrollo social, industrial y económico de las últimas décadas
ha condicionado también cambios importantes en los comportamientos y hábitos
de la sociedad, lo que conlleva la aparición de nuevas patologías crónicas, a
veces de difícil control y diagnóstico, y que hace que la figura del pediatra
Extrahospitalario, en la Atención Primaria, adquiera una extraordinaria
relevancia para la prevención de dichas situaciones patológicas. El pediatra
de Atención Primaria juega un importante papel, y asume una extraordinaria
responsabilidad, en la prevención de la salud no solo del sujeto pediátrico
sino del propio adulto.
Ciertamente,
existen factores de riesgo no modificables para determinadas patologías, como
pueden ser en la aterosclerosis, por ejemplo, la edad, el sexo o los
antecedentes familiares, etc., que son predictores de enfermedad en la edad
adulta, y que no son modificables; mientras que otros, y ahí juega un
extraordinario papel el pediatra de Atención Primaria, son modificables como
los factores psicosociales y los hábitos de conductas (nutricionales,
tabaquismo, sedentarismo, etc.) en los que con una adecuada educación sanitaria
de la población, podemos actuar de forma eficaz, evitando repercusiones
negativas en la salud del adulto.
Los
cambios socioeconómicos, estilos de vida y hábitos nutricionales han
propiciado una auténtica epidemia de dislipemias, enfermedad coronaria,
obesidad, hipertensión, diabetes, etc., a la vez que errores nutricionales, o
uso de tabaco y alcohol que, en la mujer embarazada, lleva a posibles estados de
desnutrición fetal que puede tener efectos en la regulación genética, el
metabolismo o la regulación hormonal que favorezcan, posteriormente,
determinadas patologías en el adulto.
Son
distintos los factores que debemos valorar en la génesis de patologías crónicas
y en esta Mesa Redonda, “Prevención de
Conductas Generadoras de Patología
Crónica”, los expertos: Dres. González-Meneses, Castellano Barca, Suárez
López de Vergara y Torres Ramírez (a los que deseo expresar mi más sincero
agradecimiento), valoran los
importantes aspectos siguientes:
·
Factores
nutricionales con cambios de estilos de vida que modifican la incidencia de múltiples
afecciones y que influyen, a corto y a largo plazo, a un buen estado de salud o,
por contra, a la génesis de patologías en el adulto cuando estos hábitos no
son correctos. Hábitos de difícil corrección, fundamentalmente en la
adolescencia, porque forman parte de la evolución sociocultural de los países
industrializados. No obstante, en este apartado, desde la perspectiva de la práctica
clínica pediátrica, cuando
nos referimos a los trastornos de conducta alimentaria no hacemos sólo
referencia al periodo de la adolescencia, sino que comprobamos que los
trastornos de la conducta alimentaria, junto con los trastornos del sueño, son
también alteraciones frecuentes y comunes en las primeras etapas del desarrollo
psicosocial y expresión, asimismo, de la relación intrafamiliar generadora de
conflictos.
No
se pueden olvidar tampoco los avances en los patrones de nutrición en los neona-
to
y lactantes así como en las distintas edades.
·
Factores
psicosociales que generan distintas patologías emergentes en la actualidad, con
una base social cada vez más importante con secuelas ocasionadas por el alto
riesgo de alteraciones del desarrollo psicomotor, de conducta y de convivencia y
relación social.
·
Consumo
de drogas y hábitos insalubles como el tabaquismo, alcohol, etc. que generan
secuelas, probablemente irreversibles, en el adulto y con los que resulta difícil
luchar por las actitudes incongruentes de la propia Administración involucrada
en pingües beneficios fiscales por ejemplo en el tabaco.
·
Finalmente
no podemos olvidar que, como en todos los campos de la medicina, tiene una gran
importancia la Historia Clínica, la metódica exploratoria y los consejos para
los exámenes de salud.
Nuestra
actitud ante esta problemática, teniendo en cuenta que la función prioritaria
del pediatra debe ser preventiva, ha de consistir en una función de educación
para la salud; transmitiendo hábitos nutricionales y alimentarios correctos en
las diferentes edades. Hábitos higiénicos, ritmo de sueño y descanso, control
del desarrollo psicomotriz, del lenguaje, comportamiento y conducta social.
Creemos
sinceramente que esta Mesa Redonda, que ha sido inteligentemente estructurada
por el Comité Científico del XXIX Congreso Nacional Ordinario de Pediatría de
la A.E.P., afronta una problemática de candente actualidad donde se imbrincan
problemas muy diversos de hábitos, conductas, actitudes psicosociales,
problemas familiares, educativos, conflictos generacionales y, principalmente,
planteamientos y controversias sobre los recursos de los que dispone la sociedad
desde la familia, la escuela y las propias estructuras sanitarias, para hacer
frente a las patologías emergentes
en los albores del nuevo milenio.
Bibliografía:
Ballabriga
A, Carrascosa A,: Introducción, En: Nutrición en la Infancia y Adolescencia.
De. ERGON, Madrid, 1998.
GUÍA
DE ATENCIÓN A LA INFANCIA CON PROBLEMAS CRÓNICOS DE SALUD. Junta de Andalucía.
Consejería de Salud. Sevilla, 1997.
GUÍA
DE SALUD INFANTIL Y DEL ADOLESCENTE. Consejería de Salud. Junta
de Andalucía. D.G. de Salud Pública y Participación. Sevilla, 1999.
Hernández
Rodríguez M, Alimentación y problemas nutricionales en la adolescencia, En:
Alimentación Infantil. 2ª Ed. Díaz
de Santos. Madrid, 1993 (69-94).
López
Narbona M,: Anorexia y bulimia; la necesidad de un consenso. En: SIAS Informe 2.
Salud, Infancia, Adolescencia y Sociedad. Sección de Pediatría Social de la
A.E.P. Sevilla,1999. (148-158).
Muñoz
Calvo MT,: Prevención de la aterosclerosis en la infancia y adolescencia. An
Esp Pediatr, 35, S 47, 1991 (2-23).
Tojo
R, Leis R, Cabanas P,: Agregación familiar y nutrición. An Esp Pediatr. 119,
1998 (169-173)
Ponentes:
Dr.
Antonio González-Meneses y González-Meneses
“Importancia de las conductas nutricionales”
Dr.
Germán Castellano Barca
“Importancia de los factores protectores en el
desarrollo psicosocial”
Dra.
Rosa Gloria Suárez López de Vergara
“Importancia de la prevención del hábito tabáquico
en la infancia”
Dr.
Nicolás Torres Ramírez
“Importancia de la metódica exploratoria y de
consejos en los exámenes para la supervisión de la salud”.