EL NIÑO Y SU ECOSISTEMA. NUEVAS SITUACIONES

 

M. CASANOVA BELLIDO, M. CASANOVA ROMÁN

CÁTEDRA DE PEDIATRÍA. FACULTAD DE MEDICINA DE CÁDIZ.

 

 

 La ecología fue definida por Haeckel en 1.989 como “la ciencia que estudia las relaciones de los seres vivientes entre sí y las de estos con el medio que les rodea”. A el conjunto de organismos vivientes y de ambiente inerte que se influyen recíprocamente se le denomina ecosistema.

El ser humano, desde el momento de la concepción está ubicado en un microambiente constituido por la cavidad uterina y recibe las influencias  externas procedentes de la madre y de su ecosistema, las cuales pueden actuar de manera favorable o desfavorable sobre su crecimiento y desarrollo.

Tras el nacimiento, se encuentra con un nuevo ecosistema al que progresivamente deberá tener un proceso de adaptación biológica, psíquica y sociocultural. Los seres vivos deben lograr un equilibrio con el medio que  les rodea, pues  existen influencias recíprocas que en ocasiones pueden tener un efecto perturbador.

En la especie humana existen diferencias importantes entre los distintos tipos de adaptación. La biológica, a veces está constituida por reacciones orgánicas que surgen de manera automática, aunque casi siempre se trata de funciones adquiridas tras un largo proceso de evolución. El hombre además es capaz de producir respuestas inteligentes a las variaciones de los factores del medio exterior modificándolos para conseguir efectos favorecedores y/o evitar su influencia nociva. El avance de la tecnología sanitaria, impide en el género humano el proceso de selección natural tan acusado en otras especies, con la desaparición precoz de los individuos menos dotados. La psicológica y sociocultural, exigen un gran esfuerzo pues su evolución es mucho más rápida y en ocasiones sobrepasan la capacidad de adaptación y en consecuencia aparece el conflicto ecológico.

Al considerar al niño incluido en un hábitat determinado, rápidamente surgen diferencias entre los paises con un alto grado de industrialización donde la urbanización intensa, con su agregado de destrucción del medio natural y social, la polución atmosférica, del suelo, de las aguas y el hacinamiento de la población, crean conflictos individuales y colectivos que modifican los sistemas de valoración con repercusión sobre la salud biológica, mental y comportamiento humanos. Por el contrario, en las sociedades menos desarrolladas el proceso adaptativo es mas lento y por lo tanto más asequible, pero surgen otros tipos de problemas como las necesidades humanas no satisfechas de habitabilidad, alimentación, educación y salud.

El ser humano ha demostrado a lo largo de su existencia que es capaz de adaptarse a todos los tipos de ambiente que existen sobre la tierra, pero esto no supone que se lleve a cabo en las condiciones mas adecuadas, por lo que a veces constituye una desventaja biológica. La adaptación al hambre es una vieja historia de los paises pobres que a la larga conduce a la malnutrición crónica, mientras que en los paises mas desarrollados surge en problema de la ingesta en exceso con los consiguientes efectos negativos para la salud. (1-3)

Integrantes del ecosistema

El hombre. Debe ser considerado tanto de manera individual con sus propias características genéticas, edad, sexo, raza, estado inmunológico, hábitos, costumbres y como integrante de colectividades como familia, escuela y sociedad.

Factores ambientales. Son de diversa naturaleza: físicos como clima, urbanización, cuidad, hogar, escuela; biológicos como alimentos, fauna, flora y sociales como cultura, relaciones, economomía.

Los agentes. Incluyen un conjunto de elementos que forman parte del medioambiente de un modo habitual o accidental y que poseen capacidad de actuar sobre el ser humano. Pueden ser de naturaleza física como los mecánicos, térmicos, radiaciones; químicos como tóxicos o caústicos y biológicos como bacterias, virus, protozoos, rickettsias y hongos.

Modificaciones del ecosistema.

En el momento actual son muchos los factores que pueden producir variaciones sobre alguno de los integrantes del ecosistema con una repercusión sobre la salud.

Situación demográfica. El análisis de los problemas de la infancia requiere un conocimiento previo de la estructura de la sociedad, de sus cambios o tendencias y los factores que los provocan. En el análisis de la población actual y de las proyecciones efectuadas por el INE para los años 2.005 y 2.010 se aprecia un aumento de individuos con edad superior a los 60 años y un descenso de los de edades comprendidas entre los 10 y 30, manteniéndose los grupos de menores de 5 años, lo cual supone una estabilización de la población madura con un mantenimiento de la natalidad durante los próximos diez años. No obstante se prevé un descenso del 19,25 al 16,23 % desde el año 1.991 al 2.005 para el grupo de población comprendido entre 0 y 14 años.

Estos cambios se deben a los siguientes hechos: el aumento de la esperanza de vida en los últimos años, situada para las mujeres y los varones por encima de los 80,5 y 73,3 años respectivamente; el descenso acusado de la natalidad y aunque en nuestro país existen marcadas diferencias regionales, la media en el momento actual es aproximadamente del 9,20 por mil. Esto significa una disminución progresiva del número de hijos por mujer que en 1.997 fue de 1.16, cifra muy baja con relación al 2,1 necesario para el mantenimiento del reemplazo generacional. Un dato adicional que tiene también importancia por su relación con determinadas patologías neonatales y situaciones de riesgo para el recién nacido es el progresivo desplazamiento de las tasas de fecundidad hacia grupos de mujeres de mayor edad.

Las migraciones constituyen actualmente un fenómeno de marcada influencia tanto si son internas como si proceden de otros paises, no solo por su repercusión sobre la estructura demográfica, sino sobre otros aspectos socioeconómicos y culturales. En nuestro país existen en este momento mas de seiscientos mil emigrantes reconocidos de los cuales la cuarta parte son de procedencia africana. (4,5)

Modificaciones en el estilo de vida

Las modificaciones del estilo de vida poseen amplias repercusiones sobre la salud del niño y del adolescente que en ocasiones no se manifiestan de manera inmediata, pero pueden constituir el inicio de importantes problemas de la edad adulta.

Entre sus causas hay que considerar la creciente industrialización, los nuevos conceptos sociológicos que modifican las relaciones individuales y colectivas, las ansias y nuevo sentido de la libertad sobre todo en los adolescentes, las nuevas tendencias de la educación sin olvidar la gran influencia de los medios de comunicación social sobre todo los audiovisuales. (3,6,7)

Algún aspecto como el incremento del fenómeno migratorio ya comentado posee importantes consecuencias socioeconómicas, pues contribuye a la masificación y a la aparición de núcleos marginales en las grandes ciudades, donde a veces el agregado de pobreza, supone un alto riesgo para la delincuencia juvenil. La progresiva incorporación de la mujer al trabajo repercute sobre las relaciones familiares y también sobre el tiempo de permanencia  del niño en las guarderías. Han surgido nuevos hábitos y costumbres como las formas de vestir, cambios en el tipo de alimentación, modificaciones en los horarios de ocio y diversión y en su forma de realizarlos, la iniciación precoz del adolescente en la sexualidad y las cada vez más extendidas tendencias al consumo de tabaco, alcohol y drogas. (3-8)

Contaminación ambiental

Se denomina contaminación fisicoquímica o biológica a la presencia en el aire, agua, suelo o alimentos de sustancias que a una determinada concentración durante un periodo de tiempo pueden causar molestias, amenazar la vida y/o la salud. Esto puede suceder en el hogar, la escuela y el medio rural o urbano. Son factores favorecedores el aumento de la densidad de población, el crecimiento urbanístico y el desarrollo industrial.

Contaminantes químicos. Pueden ser de naturaleza gaseosa como el  monóxido de carbono (CO), óxido nitroso (N2O) o el dióxido de nitrógeno (NO2). En verano se produce un tipo de niebla por humo, que es el denominado “smog fotoquímico”. Se debe a la oxidación fotoquímica de los gases producidos la automoción, como el dióxido de nitrógeno, que con la luz del sol contribuye a la formación de ozono en la troposfera. Este, es un potente oxidante, altamente reactivo, capaz de dañar las membranas celulares. El dióxido de azufre (SO2) procedente fundamentalmente de la combustión de carburantes fósiles como carbón y fuel-oil produce la denominada contaminación reductora. La contaminación del aire se relaciona con procesos de tipo respiratorio. El NO2 y SO2 reaccionan con el vapor de agua formando óxido nítrico y ácido sulfúrico respectivamente que se eliminan en forma de polvo (precipitación seca) o en forma de lluvia (precipitación húmeda), es la denominada lluvia ácida que produce la contaminación del suelo y de las aguas.

Los halocarburos, clorofluorocarbonos (CFC) o freones procedentes de refrigerantes, aerosoles y otros productos industriales cuando alcanzan la estratosfera tras su descomposición liberan cloro atómico que por su elevado poder reactivo cataliza la destrucción del ozono, con el consiguiente incremento de la radiación ultravioleta en especial UV-B.

El CO2, NO2, CH4 (metano) y halocarburos son transparentes a las radiaciones que inciden sobre la tierra pero absorben la radiación ultravioleta de onda larga que esta devuelve hacia la atmósfera para mantener el equilibrio térmico, por lo que su aumento produce una elevación  de su temperatura, que es el denominado efecto invernadero. (1,3,9)

Los pesticidas organoclorados y bifenilos policlorados (PCBs) poseen afinidad por las grasas por lo que se acumulan durante largo tiempo. Su acción tóxica sobre el ser humano se produce generalmente a través de la contaminación de los alimentos y es un dato de gran importancia su detección en la leche de madres que hayan podido ingerir alimentos contaminados. Se han  relacionado sus efectos con alteraciones oculares, neumopatías, dermopatías y síndrome de PCB fetal caracterizado por piel oscura, hipocrecimiento, exoftalmos, calcificaciones intracraneales y a veces muerte fetal. (3,10-12)

También es conocida la toxicidad de algunos metales como el plomo y cadmio que se  depositan en el esqueleto, dientes y riñón; el plomo y el mercurio lo hacen en el cerebro, sobre todo el derivado de este último, el metilmercurio que se absorbe por via intestinal como un compuesto liposoluble con efecto acumulativo. El aluminio se considera responsable de la producción de enfermedad ósea, alteraciones neurológicas, cambios de personalidad, alteraciones del habla y convulsiones. (1,3,12)

Contaminantes físicos.-Se considera contaminación física al conjunto de alteraciones del ecosistema producidas por la energía en sus distintas formas, por lo también se le denomina contaminación energética. Las radiaciones electromagnéticas o no ionizantes de mayor interés son las ultravioletas cuya acción continuada se relaciona con en cáncer cutáneo; la radiación laser fundamentalmente por su efecto térmico y otras de gran longitud de onda y débil frecuencia como  las radiofónicas, microondas y los campos electromagnéticos de muy baja frecuencia resultantes de la transmisión de la electricidad por las líneas de alta tensión. Aunque se les ha relacionado con alteraciones del crecimiento embrionario y con la producción de determinados tipos de cáncer, hasta ahora  los estudios realizados en este sentido no han sido concluyentes.

Las radiaciones corpusculares o ionizantes pueden ser naturales si proceden de los rayos cósmicos o de los materiales radioactivos contenidos en la tierra como el potasio 40 o el rubidio 87, aunque por hallarse en pequeñas cantidades no parece que posean un efecto nocivo sobre la salud. El radón es un gas que se produce por la desintegración de radio en el suelo, es insípido e inodoro y tras su inhalación a través del aire o del agua contaminada se desintegra en compuestos de corta vida media cuya permanencia en las vías respiratorias se ha relacionado con el cáncer de pulmón. Las contaminaciones procedentes de fuentes artificiales son siempre consecuencia de accidentes o de exposiciones a diverso material radioactivo.

La energía vibratoria, ruidos y vibraciones pueden producir alteraciones psicológicas, auditivas y trastornos del sueño, problema hoy extraordinariamente frecuente en las zonas de concentración juvenil de las ciudades.

Otros contaminantes energéticos son el calor, la electricidad, la energía interna de las moléculas como la contenida en las sustancias inflamables o explosivas y la potencial y cinética  de las sustancias bajo presión sean gases o líquidos. (1-3)

 Nuevas situaciones

Las modificaciones producidas en los determinantes de salud: estilo de vida, medio ambiente, biología humana y tecnología sanitaria, han influido sobre morbimortalidad variando la incidencia de algunas patologías, pues mientras que unas han desaparecido o disminuido considerablemente, han surgido nuevas situaciones entre las que ocupan un lugar destacado la comprensión, estudio, prevención, despistaje precoz y tratamiento de los diversos problemas funcionales que afectan a la conducta, desarrollo e integración social del niño, así como los problemas psicosociales hallados en la práctica habitual.   

A continuación se comentan algunos de los problemas considerados de mayor interés en el momento actual.

Perinatologia. Junto al descenso de la mortalidad perinatal, uno de los aspectos más importantes es el progresivo aumento de recién nacidos de bajo peso, estimado en un 5,6% lo cual entre otras causas, se relaciona con la mayor tasa de fecundidad en los grupos de mujeres de mas de 34 años y con el retraso de la edad del nacimiento del primer hijo. Estos R N constituyen un grupo de alto riesgo, pues presentan gran cantidad de complicaciones algunas de aparición tardía, por lo que es necesario establecer un adecuado seguimiento a medio y a largo plazo. (4)

Infecciones. Se han producido importantes cambios después de la implantación sistemática  del programa de vacunaciones, pues muchas de las enfermedades contra las que existe una cobertura vacunal se encuentran en franco descenso o en vías de desaparición. Por el contrario han surgido otras nuevas como el SIDA, se ha incrementado el número de casos de meningitis por meningococo grupo C y ha resurgido la TBC.

Un aspecto importante a resaltar en relación con las infecciones es el creciente aumento de las resistencias bacterianas en parte consecuencia del uso indiscriminado de los antibióticos.

Enfermedades crónicas. El gran avance producido en el tratamiento de muchas de ellas ha contribuido a una mayor supervivencia y a la aparición de efectos secundarios que anteriormente no existían, por lo que surge la necesidad de establecer su seguimiento y control. Esto plantea una nueva modalidad de asistencia sanitaria que combine los cuidados específicos de la enfermedad con los habituales para un niño de su edad. Las anomalías congénitas cuya frecuencia se estima en el 1.31%, las enfermedades osteomusculares y patología pulmonar crónica o recidivante, como asma bronquial, bronquitis crónica y fibrosis quística totalizan el mayor número de ingresos hospitalarios en el grupo de 0 a 14 años. Dentro de este grupo es necesario citar la Diabetes, enfermedad cada vez más frecuente, de cuyo buen control durante la infancia y adolescencia dependerá en parte la calidad y la esperanza de vida del adulto. (13-14)

Problemas nutricionales. En los países industrializados la obesidad y las carencias subclínicas son los problemas más importantes y contribuyen a ello los hábitos alimenticios nocivos como aumento del consumo de grasas saturadas, colesterol, sal, alimentos crudos, comidas ligeras y exceso de calorías. También son cada vez mas frecuentes los derivados de trastornos del comportamiento alimentario como la anorexia nerviosa y bulimia.

Trastornos emocionales y de conducta. Los problemas de adaptación y de conducta, las dificultades de aprendizaje y los trastornos en la organización y estructura de la personalidad son cada vez mas frecuentes sobre todo en los adolescentes y suelen ir asociados a factores sociales de riesgo. El abordaje de estos problemas debe realizarse de un modo global prestando una atención paralela al niño y a su mundo interno y a los factores de su entorno familiar, escolar y social según la etapa del desarrollo en la que se encuentre.

Pediatría social. Los accidentes constituyen hoy la  primera causa de mortalidad infantil. Otros problemas de gran importancia son el maltrato en sus diferentes modalidades, el abuso sexual, la incorporación precoz del niño al trabajo, el abandono, los problemas derivados de los cambios surgidos en la organización funcional de la familia por la incorporación de la mujer al trabajo, estancias prolongadas del niño con cuidadores o en guarderías, los hábitos nocivos cada vez mas arraigados en nuestra sociedad como la drogadicción, el inicio en edades cada vez mas tempranas en el alcohol y tabaco, los problemas sexuales y el embarazo en la adolescencia..  (8,15)

Riesgos ambientales. Los efectos de la contaminación ambiental sobre la salud humana constituyen uno de los aspectos más novedosos de la medicina moderna. Existen varios organismos internacionales que se ocupan de estos problemas y la OMS considera necesaria la evaluación del impacto ambiental (EIA) cuyo objetivo consiste en predecir las alteraciones o modificaciones que un determinado proyecto puede producir sobre el medio ambiente y la salud humana, para actuar estableciendo las adecuadas medidas protectoras. (1,3,9,12)

Actitudes y respuestas

Las nuevas situaciones creadas exigen una respuesta por parte de la Pediatría consistente en una modificación en la prioridad de sus objetivos, pues junto a la restauración de la salud, adquieren cada vez mayor importancia su protección y promoción, por lo que el pediatra ha de asumir cada vez con mayor dedicación estas  funciones. (16-18)

Las acciones de protección de la salud inciden directamente sobre el control y saneamiento ambientales en su más amplio sentido y la higiene y control de los alimentos. La promoción de la salud constituye todo el conjunto de medidas que  actúan sobre el individuo o la colectividad para modificar los estilos de vida insanos prevenir la enfermedad. Sus ámbitos de aplicación son el hogar, la escuela y la comunidad  y los encargados de su realización son los familiares, maestros, pediatras y la administración.

La familia constituye el primer hábitat del niño y en su seno debe recibir una alimentación adecuada, unas normas educativas básicas y los correspondientes cuidados sanitarios. Su influencia, aunque compartida con restantes medios continuará hasta la adolescencia.(19-21) Durante los periodos de lactante y preescolar las principales acciones de promoción de la salud han de centrarse en la realización de exámenes dirigidos al control del peso, talla, tensión arterial, estado nutricional, inmunizaciones detección de alteraciones visuales y auditivas, (22)  de la salud bucodental, del desarrollo psicomotor y trastornos de conducta. Los familiares deben ser instruidos sobre las normas de alimentación, juegos, prevención de accidentes y los hábitos y estilos de vida saludables.

La escuela es un elemento de gran importancia en la integración social del niño, pues en ella recibe una gran parte de enseñanzas, normas sobre conducta y estilo de vida que contribuyen al mantenimiento de su salud corporal y psíquica. Además favorece la creación de una corriente de influencia  saludable sobre la familia, pues el niño por su gran capacidad de recepción puede ser el transmisor de este mensaje. Durante la edad escolar deberá realizarse el control y vigilancia de otros aspectos además de los anteriormente citados, tales como las alteraciones osteoarticulares, principalmente deformidades de raquis; la exploración del testículo, la detección de problemas pedagógicos y control sobre el posible inicio de hábitos nocivos.

En el adolescente, los problemas más importantes son los retrasos del crecimiento, hipercrecimiento y trastornos ortopédicos; los nutricionales como obesidad, síndromes carenciales y desequilibrios nutricionales; retrasos puberales y problemas ginecólogicos; de maduración y adaptación psicococial como inadaptación escolar, accidentes, depresión, suicidio, anorexia nerviosa,  drogadicción y secuelas de enfermedades crónicas. Las principales medidas de educación para la salud consistirán en normas de carácter dietético, educación sexual, prevención de accidentes y estilos de vida saludables. (23-25)

 Estos nuevos aspectos de la Pediatría, obligan al pediatra a estar cada vez más comprometido con los problemas relacionados con la promoción y prevención de la salud infantil y aceptar cada vez con mayor amplitud el papel de consejero para la prevención de los trastornos condicionados por los diversos estilos de vida que se inician en la infancia, pero cuyas consecuencias se manifestarán en edades posteriores. (3,7,16)

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